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Hace un año, un nuevo espacio para compartir y fortalecer a la comunidad nació en Pradera Dorada sección siete, en Mazatlán.
La Fundación FODEN (Formación y Desarrollo de la Niñez) llegó al sector en busca de un espacio para llevar alimento a los pequeños del lugar y la familia Arce Calderón abrió las puertas de su hogar para cumplir el objetivo.
Sobre la calle Río Grijalva, cada miércoles, jueves y viernes, en punto de las 12:00 del día, el olor a comida casera recién preparada por las manos amorosas de las voluntarias del comedor es la señal de que es hora de compartir la mesa.
Niños, niñas y algunos adultos mayores, llegan a la casa de los Arce Calderón para recibir un plato de comida nutritiva y caliente, que no solo alimenta el cuerpo, sino que apapacha el corazón. 
Con un padrón activo de 145 beneficiarios, el Comedor Comunitario FODEN de Pradera Dorada siete, es un punto de encuentro que alimenta a la comunidad, donde también se atienden otras necesidades de las familias.
Más que alimento, apoyo integral para la comunidad
Liliana Ruiz Bizarrón, coordinadora de FODEN, explica que gracias a la dinámica del comedor se pueden detectar algunos casos específicos que requieren apoyo en materia de educación o salud, en los que la Fundación apoya con vinculación.
“Detectamos una familia desplazada de Concordia, que sus hijos aún no están inscritos, les ofrecimos ayudar a que los niños se reincorporen a un centro educativo, también promovemos la capacitación laboral a través del CECATI y a través del eje de salud atendemos necesidades de medicamentos y estudios de laboratorio”, explicó.
Las puertas abiertas del Comedor Comunitario son, para la comunidad de Pradera Dorada siete, mucho más que la posibilidad de acceder a alimento tres veces por semana, es una oportunidad para acompañarse, estrechar lazos y crear una red de apoyo entre las familias del sector. 
En este lugar también se coordinan actividades formativas, recreativas y culturales, se les brinda bienestar emocional a los pequeños y sus familias, además de impulsar actividades en pro del medio ambiente.
Este comedor es uno de los 23 espacios que FODEN mantiene abiertos en Mazatlán con el apoyo de 140 mujeres voluntarias que brindan su tiempo, su sazón y su corazón para alimentar a su propia comunidad.
En Pradera Dorada siete el Comedor Comunitario FODEN es una iniciativa que construye lazos y nutre el sentido de pertenencia.

















