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Hay un momento que se repite todos los días en Culiacán: el semáforo cambia, los motores arrancan y cientos de personas avanzan al mismo tiempo hacia su trabajo, la escuela, el mercado o su casa.
En esos segundos, casi nadie piensa que una decisión tan simple como bajar la velocidad, guardar el celular o ceder el paso puede marcar la diferencia entre llegar con bien o convertirse en una estadística.
Esa es la idea que dio origen a “Todo empieza contigo. Maneja consciente”, la nueva campaña presentada por Mapasin, la organización que desde hace años observa la ciudad desde sus calles, sus cruceros y sus datos, pero sobre todo desde las vidas que transitan por ellos.
La campaña busca cambiar hábitos de manejo en la ciudad

La campaña nace en un momento importante para Culiacán. Durante el primer semestre de 2026 se registraron 1,462 siniestros viales, un aumento de más del 40 % respecto al mismo periodo del año anterior.
Detrás de esa cifra hay vehículos dañados, personas lesionadas, familias preocupadas y una ciudad que enfrenta el reto de hacer más seguros sus espacios públicos.
Sin embargo, también hay una señal de esperanza: mientras los siniestros aumentaron, las consecuencias más graves disminuyeron.
Las muertes en el sitio pasaron de 12 a 7, una reducción de casi el 42 %. Para Mapasin, ese dato demuestra que es posible cambiar la historia cuando se combinan mejores decisiones al volante, infraestructura más segura y una cultura vial que ponga la vida por encima de la prisa.
El mensaje de la campaña no está dirigido únicamente a quien maneja un automóvil. También habla a quienes conducen motocicletas, a quienes caminan, usan bicicleta o cruzan una avenida con un niño de la mano.
“Manejar consciente” significa reconocer que todos somos vulnerables, que cualquiera puede cometer un error y que la empatía en la calle también salva vidas.
Cifras alarmantes de siniestros viales en Culiacán

Mapasin ha identificado los cruceros con mayor número de siniestros en Culiacán y hace un llamado para intervenir esos puntos con señalización, infraestructura y medidas de pacificación del tránsito.
Pero, al mismo tiempo, insiste en que ninguna obra será suficiente si quienes conducen no reducen la velocidad, eliminan distracciones y recuerdan que la vía pública se comparte.
La campaña apuesta por algo que no siempre aparece en los reportes técnicos: la capacidad de las personas para cambiar hábitos cotidianos.
Frenar unos metros antes, esperar un segundo más, mirar al peatón, respetar al ciclista, no responder un mensaje mientras se conduce. Acciones pequeñas que, multiplicadas por miles de ciudadanos, pueden transformar una ciudad entera.
Por eso Mapasin también convocó a los medios de comunicación y a las autoridades municipales y estatales a sumarse a este esfuerzo. La organización sostiene que la seguridad vial no es solo un asunto de ingeniería o de reglamentos, sino un compromiso colectivo con el derecho a la vida y a la movilidad segura.
La importancia de la empatía en la vía pública

En una ciudad donde cinco de las siete personas fallecidas en siniestros durante este año eran usuarios vulnerables —peatones, ciclistas y motociclistas—, la campaña recuerda que nadie sobra en las calles y que cada trayecto termina en una familia que espera.
Al final, el mensaje es sencillo, pero poderoso. Culiacán puede tener mejores cruceros, mejores avenidas y mejores políticas públicas, pero el cambio comienza en el momento en que una persona toma el volante y decide conducir con conciencia. Porque, como insiste Mapasin, en la calle, todo empieza contigo.





















