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Pensar en una niña o niño de ocho o nueve años caminando hacia la escuela sin la compañía de un adulto no debería parecer un acto de imprudencia ni un privilegio exótico, sino el indicador más básico de bienestar urbano y de la justicia espacial de una comunidad y ciudad.

En este sentido, la capacidad de las infancias para desplazarse de manera autónoma y segura mide con precisión qué tan incluyente es el entorno que hemos construido.

Por consiguiente, cuando una ciudad se vuelve segura y accesible para las infancias, se convierte automáticamente en un espacio más amable, seguro y habitable para todas las personas.

Lecciones globales sobre autonomía infantil en el camino a la escuela

Esta autonomía no ocurre por casualidad ni por hábitos culturales; es el resultado directo de decisiones deliberadas de planificación urbana y del diseño del espacio público.

Los entornos escolares seguros requieren banquetas continuas, cruces peatonales adecuados y calles donde la velocidad de los vehículos sea reducida. Cortesía
Los entornos escolares seguros requieren banquetas continuas, cruces peatonales adecuados y calles donde la velocidad de los vehículos sea reducida. Cortesía

Asimismo, existen ejemplos contundentes en el mundo que demuestran cómo la infraestructura moldea el comportamiento social:

  1. Tokio, Japón: La inmensa mayoría de la niñez asiste sola a la escuela primaria desde los seis años. Esto se debe a que la planificación urbana japonesa sostiene un modelo de alta densidad con usos de suelo mixtos, donde las escuelas primarias se ubican estratégicamente dentro del tejido residencial a distancias no mayores a 10 o 15 minutos a pie. Aunado a esto, la red de calles secundarias prioriza el tránsito local con velocidades máximas de 20 a 30 km/h, lo que desincentiva el uso del automóvil y fortalece la vigilancia comunitaria pasiva.
  2. Pontevedra, España: Tras peatonalizar progresivamente su centro urbano y reducir el límite de velocidad a 30 km/h en toda la ciudad, implementó el programa de Caminos Escolares Seguros. Por un lado, se eliminó el tráfico de paso en los accesos educativos; por otro lado, se adecuaron las aceras y los cruces peatonales. Como resultado, más del 70% de la población escolar acude hoy caminando al colegio de forma independiente.
  3. Friburgo (Barrio de Vauban), Alemania: Diseñado bajo criterios de desarrollo orientado al transporte sustentable, su entramado otorga prioridad absoluta a la movilidad activa sobre los carros. Por lo tanto, la caminabilidad escolar y el juego libre en las calles son la norma cotidiana y no la excepción.

Acciones necesarias para garantizar la seguridad vial en entornos escolares

Comprender por qué estos modelos funcionan nos remite directamente a los fundamentos de la accesibilidad urbana, la cual se estructura a partir de cuatro componentes esenciales: el tiempo, el transporte, el uso del suelo y el individuo.

En contraste con la dependencia del automóvil que predomina en muchas de nuestras ciudades, hacer posible la autonomía infantil en Culiacán exige intervenir precisamente sobre el territorio.

En primer lugar, el uso del suelo y la gestión de las distancias resultan determinantes. Si las zonas residenciales se encuentran desconectadas de los equipamientos urbanos básicos, condenamos a las familias a realizar trayectos largos y motorizados.

Por el contrario, promover colonias con usos de suelo mixtos permiten que las primarias y secundarias se encuentren integradas a pasos de los hogares, optimizaría el componente del tiempo y reduciendo drásticamente la exposición al riesgo en cuanto a la inseguridad vial.

En segundo lugar, la transformación requiere intervenir el componente del transporte mediante la proyección de infraestructura vial segura en los entornos escolares.

Sin embargo, es indispensable enfatizar un principio básico de la seguridad vial; la responsabilidad de proteger la vida en la calle jamás recae en la infancia o en el peatón, sino en el diseño del entorno urbano y en quienes conducen autos.

Por tanto, para comenzar a generar estas condiciones en Culiacán es indispensable proyectar:

  1. Gestión para pacificar la calle. Intervenir la geometría vial para garantizar que los entornos escolares no superen los 20 km/h.
  2. Infraestructura peatonal continua. Construir banquetas amplias y libres de obstáculos, pasos peatonales a nivel de banqueta y orejas en las esquinas que visibilicen a las y los peatones de menor estatura.
  3. Confort térmico y equipamiento. Diseñar corredores con arborización urbana densa que brinden sombra continua y reduzcan las islas de calor, haciendo agradable el trayecto a pie durante las mañanas y tardes.

Pensar en un Culiacán donde las infancias caminen solas y sin miedo hacia sus escuelas no es un anhelo irrealizable.

Impacto de la planificación urbana en la movilidad infantil en Culiacán

En última instancia, requiere transitarnos hacia una planificación que entienda los entornos escolares como el núcleo articulador de la vida comunitaria, garantizando que el trayecto diario a la escuela vuelva a ser un espacio de aprendizaje, salud y libertad.

Fuentes consultadas:

ITDP México & SEDATU. (2021). Guía de Entornos Escolares Seguros: Herramientas de diseño vial para la protección de la infancia. Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo.

Tonucci, Francesco. (2015). La ciudad de los niños: Un modo nuevo de pensar la ciudad. Editorial Graó.

Ayuntamiento de Pontevedra. (2019). Modelo de ciudad y Caminos Escolares: Evaluación del impacto en la movilidad autónoma infantil. Pontevedra, España.

Bernard van Leer Foundation / Urban95. (2020). Prototyping Safe and Playable Neighborhoods for Young Children.

Speck, Jeff. (2012). Walkable City: How Downtown Can Save America, One Step at a Time. Farrar, Straus and Giroux.

Autora: Gloria Morales. Ejecutiva de educación y comunicación de Mapasin.

Preguntas y respuestas
Gloria Morales
Gloria Morales

Ejecutiva de educación y vinculación de Mapasin. Licenciada en Arquitectura por la Universidad Autónoma de Sinaloa. MC. en Arquitectura y Urbanismo por la Universidad Autónoma de Sinaloa. Profesora e investigadora en temas urbanos.


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