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Un colorido homenaje adorna las calles del Valle de Aburrá, en Bello, Colombia. Se trata de un mural realizado en honor a los Topos Azteca, cuerpos de rescate y voluntarios que realizaron labores de búsqueda y salvación en medio de la emergencia tras el terremoto del pasado 10 de agosto.
La obra fue realizada en conjunto por el artista colombiano Wesoner y por el mexicano Tomer Linaje, estando ubicada en la Institución Educativa Concejo de Bello, en el norte del Valle de Aburrá. En el mural se aprecia Héctor Méndez, conocido como el "Topo Mayor", una de las figuras más representativas de la cooperación internacional.
A su lado aparece un águila, utilizada como símbolo de fuerza y unión. Los artistas explicaron que la obra busca representar la hermandad, solidaridad y fuerza de los pueblos de México y Colombia, además de reconocer a quienes ayudaron en ciudades y municipios afectados por el terremoto.

Bajo el mensaje “México y Colombia, unidos por la vida”, para sus autores, el mural busca dejar constancia de que, frente a una emergencia, las fronteras y diferencias pasan a segundo plano. “Más allá de cualquier gobierno, bandera o ideología, estamos nosotros: los pueblos, la gente, las comunidades", declaran.
El “Topo Mayor” regresa a México con el grupo de rescatistas
Hace poco, Héctor Méndez regresó con el grupo de rescatistas de Topos Aztecas a México, tras permanecer dos meses apoyando a Venezuela y Colombia. El equipo mexicano participó en las labores de emergencia tras el doblete sísmico que sacudió Venezuela el 24 de junio, con magnitudes de 7.2 y 7.5.
Posteriormente, los rescatistas se trasladaron a Colombia tras el terremoto de magnitud 7.4 del 10 de agosto, cuyo epicentro se ubicó en el departamento de Chocó. “Después de tantos días lejos, hoy toca volver a casa. Venezuela y Colombia se quedan en el corazón”, escribió Topos Azteca.
Los primeros Topos surgieron ante la enorme necesidad de rescatistas después del terremoto de 1985. Muchos voluntarios ingresaron a las estructuras destruidas para localizar a personas con vida. Una de las técnicas asociadas con estos grupos consiste en avanzar por los espacios que quedan entre las estructuras colapsadas y abrir pequeños túneles.
Se trata de una labor que puede facilitar el acceso a personas atrapadas, pero que también implica importantes riesgos para los propios rescatistas. Con el paso de los años, distintas brigadas se capacitaron para intervenir no solamente en terremotos, sino también en huracanes, inundaciones, accidentes y otras emergencias.









