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Mucho antes de que los autos clásicos se convirtieran en piezas de colección que pueden alcanzar precios millonarios, Pedro Infante ya tenía entre sus grandes aficiones los vehículos de lujo.
El ídolo del Cine de Oro mexicano era un apasionado de los motores. Su colección llegó a incluir automóviles, motocicletas e incluso aeronaves, aunque hubo algunos vehículos que terminaron destacando especialmente por su valor y por la historia que compartieron con el actor.
El Mercedes-Benz de Pedro Infante
Uno los autos más icónicos de Pedro Fue Infante fue un Mercedes-Benz 300 SL de 1956, conocido mundialmente como “Alas de Gaviota”.
El actor adquirió el deportivo alemán en 1956. El ejemplar salió de la planta de Sindelfingen, Alemania, el 25 de mayo de aquel año, con carrocería blanca e interiores rojos, y posteriormente fue enviado a México. Incluso fue fotografiado junto a su Mercedes durante una pausa del rodaje de Escuela de Rateros.

Para su época era una auténtica pieza de alta tecnología. Tenía un motor de seis cilindros en línea de 3.0 litros, inyección directa Bosch y 215 caballos de fuerza, con una velocidad máxima cercana a los 245 km/h. Además, sus características puertas de apertura vertical fueron las que le dieron el famoso apodo de “Alas de Gaviota”.
Décadas después de la muerte de Pedro Infante, ocurrida el 15 de abril de 1957, el automóvil llegó a manos de otros coleccionistas. En 2012 fue llevado al taller del restaurador mexicano Fernando Gómez Urquiza, donde permaneció alrededor de año y medio mientras era desmontado y reconstruido prácticamente por completo.
El trabajo incluyó carrocería, motor, interiores y componentes que incluso tuvieron que ser enviados a Estados Unidos para ser calibrados. El resultado fue presentado en 2013 en el Gran Concurso Internacional de Elegancia de Huixquilucan, donde obtuvo el reconocimiento Best of Show, el máximo premio del certamen. Para entonces había cambiado su combinación original de blanco y rojo por gris antracita metálico y tonos crema.

¿Y qué pasó con el Buick de 1956?
Otro automóvil ligado directamente al actor es un Buick Special de 1956, actualmente conservado como parte de la colección del Museo Centro Cultural Nacional Pedro Infante, en Cuajimalpa, Ciudad de México.
A diferencia del Mercedes-Benz, que terminó en manos de coleccionistas privados, este automóvil puede ser contemplado por quienes visitan el recinto dedicado a su legado.
El Lincoln clásico, otra joya
La colección del actor no se limitó a esos dos vehículos. Entre sus automóviles más destacados estuvo un Lincoln Continental convertible de 1942, un modelo particularmente raro porque solamente se fabricaron 136 ejemplares descapotables de esa versión. Tenía un motor V12 de 5.0 litros y 130 caballos de fuerza.

Su afición también alcanzó las motocicletas. En 1955 compró una Harley-Davidson equipada con motor Panhead de 1,200 centímetros cúbicos, capaz de desarrollar alrededor de 50 caballos de fuerza. Una de las motocicletas que pertenecieron al actor incluso llegó a ser solicitada para exhibirse junto a la de Elvis Presley en el museo Harley-Davidson de Milwaukee.
Así, los autos de colección de Pedro Infante terminaron siguiendo caminos distintos: algunos pasaron a manos privadas, otros fueron restaurados hasta convertirse en auténticas joyas automotrices y algunos permanecen en museos y espacios dedicados a rendir homenaje a su legado.










