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Durante años, la mansión "El Partenón" de Zihuatanejo fue una de las propiedades más extravagantes asociadas con Arturo “El Negro” Durazo, el polémico jefe de la extinta Dirección Federal de Seguridad durante el gobierno de José López Portillo.
La enorme construcción, levantada sobre una colina frente a la bahía de Zihuatanejo, se convirtió en una representación de los excesos y el poder que rodearon a Durazo. Sin embargo, después de décadas de abandono y una larga historia legal, la propiedad terminó teniendo un destino muy diferente.
¿A quién pertenece actualmente?
Hoy, El Partenón pertenece al Gobierno de Guerrero y ya no es una residencia privada. El inmueble fue entregado en comodato al Ayuntamiento de Zihuatanejo de Azueta, que actualmente se encarga de su operación y manejo.

La historia de mansión de “El Negro” Durazo
La mítica mansión fue construida durante la época de mayor poder de Durazo y tomó como inspiración elementos de la arquitectura de la antigua Grecia, de ahí su nombre.
Tras la caída del funcionario, El Partenón quedó abandonado durante décadas. En 1989, el Gobierno de Guerrero publicó el decreto mediante el cual expropió el terreno y las construcciones existentes, con una superficie de poco más de 10 mil metros cuadrados.
El inmueble, sin embargo, permaneció durante años en medio de disputas y deterioro. Fue hasta la década de 2020 cuando comenzó a tomar forma un proyecto para rescatarlo y convertirlo en un espacio abierto al público.

La transformación culminó el 6 de noviembre de 2024, cuando El Partenón fue inaugurado nuevamente, pero ahora como Centro Turístico-Cultural.
El espacio conserva parte de los elementos que lo hicieron famoso, como sus columnas, esculturas y diferentes detalles de la construcción original. Sin embargo, algunas áreas fueron adaptadas para exposiciones, actividades artísticas, presentaciones y otros eventos.

Incluso la antigua alberca fue integrada al nuevo proyecto como espacio para espectáculos, mientras que otros rincones de la mansión ahora reciben exposiciones, volviéndose parte importante de la vida cultural y turística de Zihuatanejo.
La propiedad que alguna vez representó el lujo y el poder de un personaje tan polémico como lo fue Arturo "El Negro" Durazo. dejó de ser una mansión privada para convertirse en patrimonio del estado y en un atractivo turístico para todas las personas.

El Partenón conserva las huellas de su pasado, pero su dueño y su función cambiaron por completo: hoy es propiedad del Gobierno de Guerrero y está bajo la administración del municipio de Zihuatanejo de Azueta.










