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Las pensiones de los expresidentes fueron uno de los temas que cambiaron durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. A partir de entonces, los exmandatarios dejaron de recibir ese beneficio, pero el caso de Ernesto Zedillo fue distinto, ya que continúa con pensión.
A diferencia de Enrique Peña Nieto, Felipe Calderón y Vicente Fox, Zedillo no se vio afectado por la eliminación de las pensiones vitalicias a expresidentes que implementó el gobierno de AMLO, y la explicación a esto está en su trayectoria antes de llegar a Los Pinos.
Antes de convertirse en presidente, Zedillo trabajó durante varios años en el Banco de México (Banxico). Ingresó a la institución en 1978 y ahí ocupó diferentes cargos relacionados con la investigación económica y el sector financiero, hasta su salida en 1987.
Zedillo renunció a la pensión como expresidente
A diferencia de otros exmandatarios, al concluir su sexenio en el año 2000, Zedillo decidió no recibir la pensión que correspondía a los expresidentes, la cual en aquel tiempo rondaba los 205 mil pesos mensuales e incluía, además del pago, otras prestaciones y recursos destinados a servicios de apoyo y seguridad.

El esquema de pensiones para expresidentes fue eliminado durante el gobierno de AMLO como parte de su política de austeridad. Sin embargo, esa medida no eliminó los derechos pensionarios que un expresidente pudiera haber adquirido por una relación laboral previa.
El Banxico cuenta con un sistema de pensiones establecido bajo un marco jurídico propio. Además, sus documentos institucionales describen reglas específicas para determinar el monto de las pensiones de sus trabajadores, de acuerdo con factores como el régimen aplicable, la edad y los recursos acumulados.
¿De cuánto es la pensión de Zedillo?
Reportes periodísticos han señalado que Zedillo recibe una pensión de alrededor de 143 mil pesos mensuales. un monto que se determinó por el régimen pensionario del propio Banco de México.

Por eso, la pensión que recibe Zedillo y la que se eliminó para los expresidentes son dos cosas distintas. Ya que si bien él ya había renunciado a ese beneficio económico, eso no significó que perdiera los derechos que generó durante sus años como trabajador de Banxico, por los que continúa recibiendo una pensión años después de haber dejado el poder.










