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La actriz Sara García se convirtió en una de las leyendas del cine mexicano, gracias a su talento, lo que le valió para participar en alrededor de 300 filmes, motivo por el cual traemos para ti algunos datos curiosos sobre su vida que no todos sus seguidores conocen.
Lo que pocos saben de Sara García,"La Abuelita del cine mexicano"
- Sara García nació en Orizaba, Veracruz, fue hija única, pero después vivió en la ciudad de Monterrey y finalmente adoptó como su residencia permanente la Ciudad de México.

- La artista se quedó huérfana a los 12 años, tras fallecer su madre, y su padre había muerto cuando era muy pequeña, por lo que creció en el Colegio de las Vizcaínas en la Ciudad de México, donde estudiaba. Pues no tenía familiares cercanos que reclamaran su custodia.
- "La Abuelita del cine mexicano" y trabajó un tiempo como profesora antes de dedicarse completamente a la actuación, ya que se graduó de la Escuela Normal.
- Sara García en España realizó Así era mi madre y en Italia participó en Los dinamiteros. Se estima que a lo largo de su trayectoria formó parte del elenco de 300 películas. También hizo teatro y televisión en México, ya que hizo algunas telenovelas.

- La famosa solo se casó en una ocasión y fue con el actor Fernando Ibáñez, con quien tuvo un matrimonio breve, tras descubrir que le había sido infiel con una actriz. Pese a la infidelidad, cuando él necesitó que lo cuidara en su lecho de muerte, ella aceptó e incluso lo dejó vivir en su casa y pagó sus medicinas.
- La artista solo tuvo una hija de nombre María Fernanda, producto de su relación con Fernando Ibáñez, y quien desafortunadamente falleció cuando tenía alrededor de 20 años como consecuencia de tifoidea. La joven participó en algunas películas antes de que se registrara la tragedia.
- El actor Jorge Negrete durante algún tiempo cortejó a María Fernanda, pero Sara García se opuso a que tuviera una relación con su hija, debido a la diferencia de edad entre ellos, ya que el también cantante era cerca de 19 años mayor que ella.

La actriz vivió varias décadas con su amiga de la infancia Rosario González, quien se convirtió en su asistente y quien la apoyó en la crianza de su única hija, quien se convirtió en su heredera universal, tras su muerte el 21 de noviembre de 1980 en la Ciudad de México.










