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El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) recuperó y recibió materiales arqueológicos en Playa Tecuanillo, en el municipio de Tecomán, Colima, como parte de un programa de rescate, investigación y conservación del patrimonio cultural con la participación de habitantes de la localidad.
La iniciativa, coordinada por el Centro INAH Colima, involucra a pescadores, autoridades ejidales, docentes, salvavidas y familias de la comunidad, con el propósito de preservar los vestigios y fortalecer el conocimiento sobre los antiguos pueblos que habitaron la costa del Pacífico mexicano.
La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, destacó la importancia de que las comunidades conozcan la historia de sus territorios y participen en el cuidado de su patrimonio.

INAH recupera 38 bienes arqueológicos en Tecuanillo
Durante una inspección realizada en junio de 2026, especialistas del Centro INAH Colima recibieron 38 bienes arqueológicos, principalmente de cerámica. Entre los materiales destacan nueve copas y 16 fragmentos de figurillas antropomorfas femeninas.
La entrega fue realizada por representantes de la comunidad, entre ellos el comisario José de Jesús Meraz Méndez y el presidente de la Cooperativa de Pescadores, Jorge Cabellos Guevara, con la participación del coordinador de Turismo de Tecomán, Miguel Barbosa.
Asimismo, Saúl Ayala Calvario y su familia entregaron materiales recopilados en la zona, incluidos restos óseos. El conjunto documentado comprendió 66 piezas: 47 fragmentos cerámicos, 10 fragmentos de copas, una posible cuenta, cuatro fragmentos de objetos diversos y cuatro figurillas femeninas.

Vestigios de antiguos pueblos costeros de Colima
De acuerdo con las primeras estimaciones, los materiales arqueológicos podrían corresponder a distintos periodos, desde el Preclásico Medio (1200-400 a. C.) hasta el Posclásico (900-1521 d. C.).
Los investigadores consideran que los vestigios podrían relacionarse con tradiciones culturales del occidente de México y de las regiones centro y centro-norte de Mesoamérica. Sin embargo, los estudios continúan para precisar su procedencia y ampliar la información sobre las sociedades que habitaron esta zona costera.
En una visita posterior, especialistas recuperaron un cajete de pasta fina, paredes rectas y acabado alisado, de color naranja, cuya temporalidad se asocia con la fase Armería (500-1100 d. C.). También recolectaron restos óseos de un cánido que podrían corresponder al mismo periodo.
Erosión costera expone materiales arqueológicos
Las labores de investigación también tienen como antecedente una denuncia presentada el 12 de diciembre de 2025 por la cooperativa de pescadores de Playa Los Desmontes, donde se identificó una superficie de ocupación afectada por la erosión marina y los huracanes.
En el sitio se documentó una formación endurecida de origen biológico y carbonatado que se extiende por más de 50 metros a lo largo de la playa. En ella se encontraron fragmentos de cerámica roja pulida y anaranjada, carbón y piedra trabajada.
Los materiales se relacionaron preliminarmente con las fases Ortices (500 a. C.-100 d. C.), Comala (0-400 d. C.), Colima (300-700 d. C.) y Armería. La dinámica de las mareas y los cambios en la superficie arenosa de la costa favorecen la exposición de estos vestigios, por lo que su documentación y conservación son relevantes para lainvestigación arqueológica.

Patrimonio arqueológico de Colima permanece bajo resguardo
Como parte del programa de vinculación comunitaria, el INAH también realizó trabajos de registro fotográfico, documentación, limpieza y revisión de piezas, con apoyo de especialistas en arqueología subacuática y personal del Taller de Restauración del Museo Regional de Historia de Colima.
Actualmente, los materiales arqueológicos permanecen bajo resguardo del Centro INAH Colima y continúan en proceso de investigación, a la espera de que exista un espacio adecuado para su devolución a la comunidad de Tecuanillo.
El proyecto busca que los hallazgos no solo contribuyan al conocimiento científico, sino que también permitan a los habitantes reconocer, preservar y compartir la historia cultural de la costa colimense.









