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La Ciudad de México (CDMX) es sede de una gran cantidad de inmuebles deportivos en la actualidad: destacan los estadios históricos, como el Azteca (hoy Banorte) o el Olímpico Universitario, pero también existen algunos más modernos, como el Alfredo Harp Helú. Sin embargo, antes existió otro que marcó historia en el país.
Fue el Estadio Nacional, y aunque ya desapareció, se convirtió en uno de los íconos del México posrevolucionario para consolidar la institucionalización y pacificación del a país a través del deporte, además de que también albergó actos políticos como la toma de protesta de algunos presidentes. Te explicamos que pasó con este legendario inmueble.
¿Cómo era el Estadio Nacional de México?
El Estadio Nacional fue inaugurado en 1924 por el entonces presidente Álvaro Obregón, acompañado de José Vasconcelos, entonces titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), y fue el lugar en donde se celebraron varios eventos históricos. El recinto fue construido en la Colonia Roma y tenia la capacidad de más de 25 mil espectadores.

El estadio fue escenario de grandes encuentros de fútbol, tanto de clubes nacionales como internacionales, y a diferencia de los estadios de la actualidad, se trataba de un inmueble inspirado en la arquitectura de la Antigua Grecia, por lo que el diseño era similar al de una “U” o herradura.
En su mayoría, el inmueble estaba edificado en hierro y mampostería, pero en su fachada resaltaban detalles de cantera. Además, fue sede de importantes torneos, como los Juegos Centroamericanos y del Caribe en 1926, primer evento internacional organizado en México. También se llegó a utilizar para eventos de atletismo y futbol americano
En la parte exterior del estadio se construyeron campos de futbol y béisbol, mientras que del otro lado, en la fachada principal se colocaron las esculturas “Voluntad y Vivencia”, de Diego Rivera. Se estima que el costo total del inmueble fue de un millón de pesos de aquella época.

En el ámbito social, cultural y político, el estadio también fue un escenario destacado. Mientras se mantuvo en pie, en su interior rindieron protesta aquellos personajes que fueron catalogados dentro del maximato, es decir Plutarco Elías Calles, Emilio Portes Gil y Pascual Ortiz Rubio.
¿Por qué desapareció el Estadio Nacional?
El Estadio Nacional poco a poco fue quedando en el olvido, pues dejaron de realizarse eventos con la llegada de nuevos inmuebles, como el Parque Delta y el Parque Asturias. Finalmente, el Estadio Nacional fue demolido en 1949, tras casi tres décadas de ser el corazón del deporte en la Ciudad de México.
Tres años después se construyó el complejo habitacional Juárez, que posteriormente sufrió severos daños en el sismo de 1985. Su legado perdura en la memoria de los aficionados y en la historia del deporte mexicano, como un símbolo de una era de crecimiento y consolidación deportiva en el país.







