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En el deporte, la línea que separa la superstición de la realidad suele ser difusa. No obstante, en las instalaciones de los Diablos Rojos del Toluca, ese vínculo tiene nombre propio, pelaje gris y cuatro patas: se llama Once. Se trata de una perrita husky que llegó a principios de 2025, convirtiéndose en su talismán.
Lo que comenzó como un acto de compasión durante una noche tormentosa, se convirtió en una de las historias de fe, identidad y éxito más inspiradoras del balompié mexicano. Y es que la llamaron "Once" sin saber que cuatro meses después estarían levantando la onceava copa, rompiendo una sequía de 15 años.
Hoy se consolida como el amuleto infalible de una institución que recobró la costumbre de ganar, confirmándolo con su reciente coronación en la Leagues Cup 2026. La historia inició cuando el directivo Francisco Suinaga encontró a la canina vagando desamparada a las afueras de las instalaciones del equipo en Metepec.

El rescate que cambió el destino del Toluca
Tras rescatarla e integrarla al día a día del club, la conexión entre Once y el equipo fue inmediata. "Desde el primer momento decidimos adoptarla y estoy seguro que la vibra para quienes cruzábamos todos los días las puertas de las instalaciones no volvió a ser la misma cada que la veíamos”, explicó Suinaga.
“Desde ese momento supimos que su llegada estaba cargada de un tremendo simbolismo y que no había sido por casualidad”, detalló cuando se le preguntó porque la llamaron Once. Su llegada coincidió con un cambio en la dinámica del equipo, que recuperó la confianza y el espíritu competitivo.
Convertida en una presencia habitual durante las prácticas matutinas y en el alma del vestidor, la mística hizo su trabajo. Y es que apenas cuatro meses después, en mayo de 2025, Toluca conquistó el Clausura, sumando su undécima estrella en la Liga MX. Este triunfo rompió la larga racha sin campeonatos que afectaba al club.

Seis meses después llegó el bicampeonato con Once como parte del decimosegundo campeonato. El idilio continuó en el plano internacional con la conquista de la Leagues Cup, donde los mexiquenses impusieron su garra frente a las nóminas multimillonarias de la MLS.
Este título internacional es un paso importante para el Toluca, que ahora mira hacia futuros torneos con renovada ambición y confianza. La perrita husky Once seguirá siendo un símbolo de esta nueva era dorada. La combinación de talento, estrategia y la mística que aporta Once ha marcado una nueva etapa para el club.
“Después de 15 años pudimos lograrlo, Toluca volvió a ser Campeón, y mientras llegábamos a las instalaciones del club para la celebración, Once estaba ahí, compartiendo nuestra alegría, recibiéndonos de madrugada, pero ahora sin notar nuestro cansancio", narró en redes Suinaga.

"Más de uno la vio, la acarició y le contó la historia a sus seres queridos que los acompañaban en el festejo. Once sigue siendo el corazón del club y sigue recordándonos que la señal por lo que tanto has soñado puede llegar cuando menos lo esperas”, finalizó.






