IMSS: ¿Es posible pasar de la Modalidad 10 a la 40? Esto establece el instituto
Estos esquemas de cotización del Instituto Mexicano del Seguro Social son distintos pero complementarios. Conocer diferentes opciones y diseñar una estrategia adecuada puede marcar la diferencia entre una pensión limitada y una más sólida, por lo que lo ideal es estar bien asesorado para tomar la mejor decisión


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La Modalidad 10 y 40 son dos esquemas de cotización al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que permiten alcanzar una pensión o mejorar la que vas a recibir al final de tu vida laboral. Aunque funcionan de manera distinta, especialistas coinciden en que pueden complementarse, dependiendo de varios requisitos.
¿Qué es la Modalidad 40 y cuáles son sus ventajas?
La Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio del IMSS, también conocida como Modalidad 40, permite a los trabajadores realizar aportaciones voluntarias al instituto para incrementar tanto sus semanas cotizadas como su Salario Base de Cotización (SBC), y, con ello, tener una pensión hasta 300% mayor de la original.
Este esquema está diseñado principalmente para quienes buscan elevar el promedio salarial. No obstante, puede resultar algo costosa si se quiere tener el máximo beneficio. En 2026, una persona puede registrar un salario máximo de 25 UMAs, es decir, 2,932.75 pesos diarios. Esto implica que en 30 días, el SBC es de 87,982.5 pesos.

Bajo este escenario, el trabajador debe cubrir aproximadamente 12,702.91 pesos mensuales, ya que asume tanto la cuota patronal como la obrera. Un punto importante es que durante el tiempo que se cotiza en Modalidad 40 no se tiene acceso a servicios médicos del IMSS. De forma resumida, estas son las características de la Modalidad 40:
- Incremento significativo en el monto de la pensión
- Posibilidad de mejorar el promedio salarial
- Estrategia efectiva para quienes están cerca del retiro
- Implica un alto costo mensual y la ausencia de cobertura de salud
¿Qué es la Modalidad 10 y cuáles son sus ventajas?
La Modalidad 10 está dirigida a trabajadores independientes como profesionistas, comerciantes, artesanos o prestadores de servicios. Este esquema permite registrarse de manera voluntaria al IMSS a cambio de un pago acorde a sus ingresos y obtener los mismos beneficios que un empleado que se desempeña en la formalidad.

A diferencia de la Modalidad 40, incluye servicios de salud, aportaciones a la subcuenta de vivienda del Infonavit y cobertura integral de seguridad social, facilitando sumar semanas cotizadas y acumular recursos para tu retiro. Sin embargo, uno de los factores que dificultan la Modalidad 10 es su costo.
Debido a que éste es más elevado que la Modalidad 40, esta forma de cotizar puede oscilar entre 18% y 25% del salario registrado. Por ejemplo, con un ingreso de 10,000 pesos, el pago mensual sería de entre 1,800 y 2,500 pesos. De manera resumida, estas son las diferencias entre la dos modalidades:
- Modalidad 10: ofrece seguridad social completa y acceso a servicios médicos
- Modalidad 40: se enfoca en aumentar la pensión, pero sin cobertura de salud

¿Puedo pasar de la Modalidad 10 a la Modalidad 40?
Sí, es posible pasar de la Modalidad 10 a la Modalidad 40, siempre que se cumplan ciertos requisitos establecidos por el IMSS. Para acceder a la Modalidad 40 es necesario:
- Estar bajo la Ley 73 (haber comenzado a cotizar antes del 1 de julio de 1997)
- No tener una relación laboral formal vigente
- Contar con al menos 52 semanas cotizadas en los últimos cinco años
- Provenir de un esquema obligatorio, como un empleo formal o la Modalidad 10
Por ejemplo, si dejaste de acreditar semanas ante el IMSS hace siete años y deseas ingresar a Modalidad 40 para alcanzar una mejor pensión, lo ideal sería que cotices en la Modalidad 10 por 52 semanas, las que pide el instituto por ley, para que puedas saltar a la 40.
¿Vale la pena la Modalidad 40? Depende la situación de cada trabajador. De acuerdo a expertos, el cambio de modalidad es viable y puede representar una mejora sustancial en la pensión, pero requiere planeación, capacidad de pago y cumplimiento de requisitos legales. 1,000 semanas de cotización es una buena cifra para aspirar a este esquema.











