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Una de las preguntas que más interesa a los automovilistas cada vez que comienza un nuevo mes es si tendrán que pagar más por llenar el tanque, por lo que una de las principales preocupaciones suele ser sobre si habrá algún incremento al precio de la gasolina.
En octubre de 2026, hasta ahora, no hay un anuncio de un aumento generalizado en el precio de la gasolina en México, aunque sí hay varios factores que pueden provocar variaciones de precios en las estaciones de servicio y entidades del país.
Al 5 de octubre, el precio promedio nacional ronda los 23.70 pesos por litro para la gasolina Magna, mientras que la Premium se ubica alrededor de 28.59 pesos y el diésel en 27.01 pesos por litro. Estos son promedios, por lo que el costo puede ser diferente dependiendo del estado, la estación y otros factores.
¿Se espera un gasolinazo?
Una de las principales herramientas que tiene el gobierno para contener los precios es el estímulo fiscal al IEPS de los combustibles. Cuando los precios internacionales del petróleo aumentan, la Secretaría de Hacienda puede elevar este apoyo para reducir la carga del impuesto y evitar que todo el incremento llegue directamente al consumidor.

De hecho, durante las últimas semanas se han mantenido estímulos importantes para las gasolinas y el diésel. Para el periodo del 26 de septiembre al 2 de octubre, por ejemplo, el estímulo llegó a 72.09% para la gasolina Magna y 100% para el diésel.
La presidenta Claudia Sheinbaum también ha señalado que el gobierno mantendrá estos mecanismos si los precios internacionales del petróleo siguen elevados. Al presentar el Paquete Económico 2027, aseguró que no habrá “gasolinazos” ni nuevos impuestos para la población, y que se conservarán los incentivos necesarios para evitar aumentos pronunciados en gasolina y diésel.
Por ahora, el escenario apunta a que no se contempla un aumento generalizado al precio de la gasolina en México durante octubre, pero el precio seguirá sujeto a las condiciones del mercado.

Para los consumidores, la estrategia del gobierno mexicano busca precisamente evitar que un alza al precio internacional del petróleo se traduzca automáticamente en un golpe mayor al bolsillo.










