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Pagar la gasolina con tarjeta de crédito o débito es cada vez más común en México. Sin embargo, con los planes del gobierno federal para impulsar los pagos digitales y reducir el uso de efectivo, hay que informarse bien para evitar problemas con el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
Con la propuesta de una nueva Ley de Economía Digital, incluida en el Paquete Económico 2027, se busca facilita los pagos digitales y avanzar hacia una economía con menor dependencia del efectivo, con medidas que también aplicaría en las gasolineras.
Pero ¿qué pasa si pagas combustible con tarjeta y no declaras esas compras ante el SAT? ¿Puede haber algún inconveniente con la autoridad fiscal, y de ser así, cómo evitarlo? Aquí te explicamos todo lo que necesitas saber al respecto.
¿El SAT puede revisar tus pagos de gasolina con tarjeta?
Lo primero que debes saber es que no estás obligado a declarar cada carga de gasolina por el simple hecho de pagarla con tarjeta. Sin embargo, el SAT puede revisar información financiera cuando ejerce sus facultades de comprobación.
El artículo 91 de la Ley del Impuesto sobre la Renta contempla la discrepancia fiscal, que ocurre cuando los gastos y otras erogaciones de una persona física superan los ingresos que declaró ante el SAT.

Por ejemplo, si una persona reporta ingresos modestos, pero registra gastos y movimientos financieros que no parecen corresponder con ellos, el SAT podría pedirle que explique de dónde obtuvo los recursos.
Esto no significa que una compra de gasolina, por sí sola, genere una sanción: lo importante es el conjunto de las operaciones y si el contribuyente puede acreditar el origen del dinero.
¿La gasolina se puede deducir ante el SAT?
Para las personas físicas con actividad empresarial y las personas morales, el combustible puede ser un gasto deducible cuando cumple los requisitos fiscales correspondientes.
Entre ellos están contar con la factura electrónica (CFDI) a nombre del contribuyente, con el RFC correcto, y pagar mediante los medios electrónicos permitidos, como tarjetas bancarias o transferencias. En el caso de los combustibles para vehículos, la legislación contempla requisitos específicos de pago incluso para operaciones de montos pequeños.
Si compras gasolina para uso personal y no buscas deducirla, la situación es distinta: no tienes que solicitar una factura para declarar cada carga como si fuera un ingreso o una operación fiscal independiente.

¿Qué cambiará con las nuevas reglas de pagos digitales?
El gobierno federal impulsa medidas para ampliar el uso de tarjetas y otras alternativas electrónicas en establecimientos estratégicos. En abril de 2026 también anunció una reducción temporal de las cuotas de intercambio bancarias para pagos con tarjeta en gasolineras, con vigencia hasta el 31 de octubre de ese año.
La propuesta de Ley de Economía Digital busca profundizar esta transición, pero su presentación no significa que todas las medidas anunciadas ya sean obligatorias ni que el efectivo haya quedado prohibido de manera general en gasolineras y casetas.
La principal recomendación es que en tus compras de gasolina al pagar con tarjeta, conserves todos los comprobantes y lleves un registro de tus ingresos y gastos, con el fin de poder justificar el origen de tus recursos ante el SAT.










