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Culiacán, Sinaloa. - Con sonrisas, música, arte y entusiasmo, niñas, niños, jóvenes y adultos celebraron el cierre de “El Parque es Mío”, un programa que durante seis meses convirtió la Unidad Deportiva Lázaro Cárdenas en un punto de encuentro para aprender, convivir y descubrir nuevos talentos.

“El Parque es Mío” transforma seis meses de aprendizaje y diversión
La iniciativa se realizó con el apoyo de Parques Alegres, en coordinación con Concrédito, y permitió que la comunidad participara en actividades como club de tareas, guitarra, futbol, pintura y manualidades, demostrando que cuando las personas hacen suyo un espacio público, este puede convertirse en un lugar para fortalecer vínculos y abrir nuevas oportunidades.
Uno de los momentos más emotivos estuvo a cargo del Club de Tareas, dirigido por la maestra Nadia Jáuregui. Sus integrantes presentaron un poema, un cuadro artístico y compartieron con el público la canción “Que canten los niños”, de José Luis Perales.

Además, los niños y niñas declamaron un bonito poema que escribieron junto a la profesora Nadia: Los niños de la paz
Somos niños con esperanza, con sueños para compartir; creemos que un mundo mejor juntos podemos construir.
Con una sonrisa sincera, con respeto y con bondad, sembramos cada mañana las semillas de la paz.
Que en nuestra escuela y hogares siempre florezca el amor; que nuestras manos unidas llenen de luz cada rincón.
Hoy termina una aventura, pero comienza un nuevo andar. Llevemos paz en el corazón... ¡y nunca dejemos de soñar!
Para Melina Isabella, participar en el club de tareas fue una experiencia que disfrutó especialmente porque, además de divertirse, tuvo la oportunidad de aprender.

El arte también tomó protagonismo con una exposición de trabajos realizados por los alumnos del maestro Demetrio Estrella, quienes participaron además en la inauguración del mural “La paz nace donde el amor protege”, realizado con el apoyo de Vamos Pintando.
En la cancha, los alumnos del profesor Ángel Gamboa cerraron un ciclo en el que el futbol fue una herramienta para aprender mucho más que técnicas deportivas. El trabajo en equipo, el respeto, la disciplina y el compañerismo formaron parte de las enseñanzas que llevaron consigo.

La música puso el toque especial a la celebración. El profesor de guitarra Francisco Neyoy y sus alumnos compartieron diversas melodías, mientras que Samuel Obed Díaz, exalumno de “El Parque es Mío”, regresó para demostrar su talento y convertirse en un ejemplo de cómo una oportunidad puede marcar el inicio de un nuevo camino.
Las manualidades también fueron parte de esta experiencia de aprendizaje. Bajo la guía de la maestra Paula Arredondo Arreola, las y los participantes dieron rienda suelta a su imaginación mediante diferentes trabajos creativos, descubriendo que con sus manos también podían transformar materiales sencillos en expresiones de arte y momentos para compartir.
Durante la clausura, la directora de Parques Alegres, Lilia Carolina López Ceniceros, felicitó a los alumnos, docentes, comités y familias que hicieron posible que durante seis meses la Unidad Deportiva Lázaro Cárdenas se llenara de aprendizaje, creatividad y alegría.

Como reconocimiento a su esfuerzo y participación, los alumnos recibieron una constancia por concluir satisfactoriamente sus talleres.
Más allá de la clausura, “El Parque es Mío” deja una experiencia que puede continuar en la vida cotidiana de la comunidad: un espacio público adquiere mayor significado cuando sus habitantes participan, lo cuidan y encuentran en él oportunidades para crecer.

Porque cuando una comunidad se une, un parque puede ser mucho más que un lugar para estar: puede convertirse en un espacio donde nacen talentos, se fortalecen amistades y florecen nuevos sueños.







































