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Con sonrisas, aplausos y una que otra lágrima de emoción, niñas y niños que participaron en el Curso de Verano del Centro Cultural de Costa Rica cerraron con broche de oro una temporada llena de aprendizaje y creatividad.
Durante semanas, los pequeños se convirtieron en actores y artistas: subieron a un escenario improvisado para representar personajes que ellos mismos imaginaron, y llenaron de color lienzos y hojas con sus primeras obras de artes plásticas.

Fomentando cultura en la niñez
El taller "Actores de Verano", guiado por el maestro Jorge Negrete, y "Artes Plásticas", a cargo de la maestra Imelda Sánchez, se convirtieron en el espacio donde perdieron el miedo a expresarse frente a otros y descubrieron talentos que ni ellos mismos conocían.
La clausura fue también una fiesta familiar. Padres y madres, cámara en mano, no dejaron de aplaudir cada actuación y cada dibujo mostrado, orgullosos de ver crecer la confianza y la imaginación de sus hijos en cuestión de días.
Respaldo institucional
Entre los presentes estuvo el titular del Instituto Municipal de Cultura Culiacán, Adolfo Plata Guzmán, quien acompañó a las familias en este cierre de curso y reconoció el trabajo de talleristas y coordinadores por acercar el arte a la niñez.

En su oportunidad, el director del Centro Cultural de Costa Rica, Juan José Leyva expresó su reconocimiento a las niñas y los niños que hicieron posible que estas actividades del periodo vacacional se llevaran a cabo con éxito. Agradeció a los padres de los participantes por la confianza depositada a la institución que representa.
Para las y los pequeños participantes en este curso, el verano no solo trajo las esperadas vacaciones. También trajo consigo variedad de escenarios, pinceles y la certeza de que el arte también puede ser un juego cuando se practica y se enseña desde el corazón.







