“Cocinar lo traigo en la sangre”: Mamá Lulú y su sazón deleitan paladares por el Malecón Nuevo en Culiacán
María de Lourdes Rodríguez Beltrán emprendió con Mamá Lulú, un negocio de tacos de guisos y burritos en el Malecón Nuevo, donde la sazón, el trabajo familiar y la perseverancia se sirven desde el amanecer


Desde muy temprano, cuando el sol apenas asoma sobre el Río Humaya, el aroma de los guisos recién hechos anuncia un nuevo punto de encuentro en la prolongación del bulevar Enrique Sánchez Alonso, más conocido como Malecón Nuevo.
Ahí, a la altura del sector Las Cucas, María de Lourdes Rodríguez Beltrán decidió apostar por su experiencia, su sazón y el trabajo en familia para iniciar Mamá Lulú, un negocio de tacos de guisos y burritos.

Con 50 años de edad y 38 viviendo en la colonia Lombardo Toledano, María de Lourdes reconoce que el emprendimiento nació por necesidad, pero también por convicción.
“Ya lo tenía en mente, era un proyecto que quería iniciar desde hace tiempo”, comparte.
Su trayectoria previa en restaurantes y el gusto por la cocina fueron el punto de partida. Aunque al final, y lo más importante, es que la pasión por la cocina "ya lo trae uno en la sangre y en las manos".
Cocina con experiencia y sabor casero
En Mamá Lulú, una modesta carpa improvisada con un par de mesas, sillas, el fogón y una cálida atención, se ofrecen tacos de maíz y burritos de harina, con guisos que cambian y se renuevan según el día. La lista de guisos es variada:
- De frijoles puercos
- Chicharrón en salsa verde y roja
- Pollo al chipotle
- Chiles en raja
- Bistec
- Papas con machaca y
- Camarón ranchero, solo los fines de semana
El burrito tiene un precio accesible de 25 pesos, además de órdenes con dos guisos con frijol.
Los favoritos de los clientes, cuenta la emprendedora, son el chicharrón en salsa verde, el pollo en chipotle y las papas con machaca, platillos que se han ganado el paladar de quienes pasan a desayunar o piden para llevar.

Un proyecto familiar
El negocio se sostiene gracias al apoyo de sus hijas Lourdes Paola, Lizeth, Karla y Luis Ignacio, además de un amigo cercano de la familia, Marcelo Sánchez Espinoza.
Paola estudia Trabajo Social en la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) y es quien la acompaña de forma permanente; Luis Ignacio cursa la carrera de Medicina en la misma institución. En total, María de Lourdes es madre de siete hijos: seis mujeres y un varón.
“De aquí sale para apoyar los estudios y para seguir adelante”, señala con orgullo, consciente de que cada taco vendido representa un esfuerzo compartido.
Trabajo constante y mirada al futuro
Mamá Lulú abre de lunes a sábado, de 5:30 a 11:00 de la mañana. La respuesta de la gente ha sido positiva: clientes frecuentes, pedidos para escuelas y comentarios que reconocen el sabor casero de los guisos.
A corto plazo, el objetivo es mantenerse en el Malecón Nuevo. Si las circunstancias cambian, María de Lourdes no descarta reubicarse frente a su casa en la Lombardo Toledano, donde ya vende los fines de semana.
Mientras tanto, la invitación es sencilla y directa: “Que vengan y prueben el sabor mexicano de nuestros guisos, hechos con cariño por Mamá Lulú”.
Porque, en este pequeño puesto, el desayuno no solo alimenta el cuerpo, también sostiene un proyecto de vida.
















