Ana Laura y su hija impulsan Roots en Culiacán, un emprendimiento de comida saludable desde La Conquista
Ana Laura y su hija crearon Roots en La Conquista, un emprendimiento de comida saludable que promueve el amor propio y el autocuidado en Culiacán


Emprender nunca es sencillo, pero hacerlo desde el amor propio y en equipo con una hija adolescente lo convierte en un acto de valentía doble.
Así nació Roots, el proyecto de Ana Laura, una mujer de 37 años que decidió construir algo propio y darle un giro a su vida profesional a través de una propuesta de alimentos saludables en Culiacán.
Ubicadas sobre el boulevard Mario López Valdez, madre e hija atienden de lunes a viernes de 7:30 de la mañana a 2:00 de la tarde, y sábados y domingos de 8:30 a 12:00 horas, ofreciendo opciones pensadas para quienes buscan cuidarse sin sacrificar sabor.
La idea comenzó a tomar forma en casa. Entre conversaciones, bocetos y muchas lluvias de ideas, trabajaron el nombre, el logo y el concepto. Mientras Ana Laura aporta su experiencia como mercadóloga, su hija —de 15 años— es la mente creativa detrás del contenido en redes sociales, imágenes y videos.
DESTACADO: El nombre no es casualidad. “Roots” significa raíces, y su eslogan lo resume: volver a tus raíces es volver a ti.
“A veces la vida te presenta situaciones que hace que te olvides de quién eras tú. Cuando vuelves a tus raíces, vuelves a ti”, comparte Ana Laura.
En su menú destacan sándwiches, ensaladas y smoothies preparados con ingredientes naturales, algunos con pan de masa madre, vegetales frescos y opciones endulzadas con dátil, miel o sustitutos.
Lo saludable no está peleado con lo rico”, asegura convencida.
Los precios son accesibles, con un rango aproximado que va de 86 a 129 pesos, dependiendo del producto y sus ingredientes.
Más que vender alimentos, Roots transmite un mensaje de autocuidado, libertad y confianza en uno mismo. Antes de dar el paso, el miedo estuvo presente, pero decidió avanzar.
“Hazlo con miedo”, fue la frase que la acompañó cuando todo era incertidumbre.
“Siempre lo hice por otra persona. Ahora es por mí y para mí”, afirma. Hoy, cada cliente que llega representa un pequeño triunfo. Porque a veces volver a las raíces también significa empezar de nuevo… creyendo en ti. En Culiacán siempre es tiempo de volver a empezar.









