Pedicute, el sueño de Karen que nació en una sala y hoy cuida los pasos de la comunidad desde Valle Alto
Karen Contreras convirtió una crisis vocacional en un proyecto de salud y belleza que hoy genera empleo y ofrece atención podológica profesional en la capital sinaloense


En el 2016, Karen trabajaba como mesera mientras atravesaba una crisis existencial. Había estudiado gericultura, pero no terminaba de sentirse plena. Necesitaba trabajar, sí, pero también necesitaba encontrarse.
Fue una invitación de amigas lo que cambió su rumbo: cubrir unas vacaciones haciendo pedicure. No sabía hacerlo. “¿Qué tan difícil puede ser?”, pensó. Descubrió pronto que sí tenía su complejidad, pero también algo más: le gustaba. Desde el primer momento sintió que quería dedicarse a eso.
El negocio donde comenzó cerró y Karen se quedó sin trabajo. En lugar de rendirse, adaptó la sala de su casa, en el centro de Culiacán, y empezó a atender por su cuenta.
Era 2018. Al año siguiente, motivada por quien entonces era su novio y hoy es su esposo, César Manuel Sánchez, decidió profesionalizarse e iniciar la carrera de podología.
Todo lo nuevo me ha dado miedo y estrés, pero no quiero dejar de hacerlo por eso. Sé que los beneficios siempre serán mayores.”
Mientras estudiaba, trabajaba. Terminó en 2022 y sintió que ya no era suficiente atender en casa. Se animó a rentar un local en pleno contexto de incertidumbre postpandemia. Comenzó sola. Seis meses después contrató a una podóloga. Luego a otra. El crecimiento fue orgánico, guiado por la necesidad y la constancia.
Busco que la salud y la belleza no estén peleadas. Que la gente se sienta acogida desde que abre la puerta hasta que se va.”
Nada fue inmediato. Antes de consolidar Pedicute, trabajó en hoteles, restaurantes y probó distintos caminos. Cada experiencia sumó herramientas: el servicio al cliente aprendido como mesera hoy se refleja en la atención detallada; la gericultura fortaleció su vocación de cuidado; los cambios de ciudad le enseñaron adaptación.
RECOMENDACIÓN DE BOCA EN BOCA
La realidad es que Karen reconoce que el crecimiento de su negocio fue posible gracias a que muchos de sus clientes comenzaron a recomendarla, demostrando que la recomendación de boca en boca y la calidad es la mejor estrategia.
Hoy, Pedicute cuenta con dos sucursales y un equipo de podólogas capacitadas bajo el mismo protocolo de atención que Karen diseñó.
Por otro lado, el nombre nació como un juego de palabras entre “pedicure” y “cute”. El logo —un corazón— lo diseñó su esposo. Los colores azul y verde reflejan salud, bienestar y limpieza. Todo tiene intención y todo en busca de comunicar cuidado.
LA IMPORTANCIA DE LA SALUD EMOCIONAL
En el caso de Karen, la terapia se convirtió en una herramienta clave para enfrentar la ansiedad, tomar decisiones importantes y sostener el crecimiento de su negocio sin perder el equilibrio personal.
Reconocer que no podía sola y buscar acompañamiento profesional le permitió transformar el estrés en aprendizaje y las crisis en impulso para seguir construyendo.
“Cuidar la salud mental es tan importante como cuidar cualquier otra parte del cuerpo, aprender a gestionar las emociones puede marcar la diferencia entre rendirse o seguir avanzando”, menciona sobre la importancia de la salud emocional.
El caso de Karen también demuestra que atender la salud mental puede ser un punto de inflexión cuando los obstáculos parecen demasiado grandes.
La ansiedad, el miedo a lo desconocido y la presión de emprender pudieron frenarla, pero al reconocer que necesitaba apoyo y acudir a terapia, encontró herramientas para gestionar sus emociones y tomar decisiones con mayor claridad.
Demostrando que cuidar la mente no es un lujo, sino una base para seguir adelante: cuando se recibe ayuda profesional y se aprende a trabajar lo que duele, los retos dejan de paralizar y se convierten en impulso.
MÁS QUE SOLO UN NEGOCIO
Pedicute ofrece pedicure clínico, tratamiento de uñas encarnadas, onicomicosis, callosidades, problemas bacterianos y virales, masaje relajante y reflexología podal. También realizan análisis de pisada y plantillas ortopédicas, además de manicure con enfoque en salud y atienden de lunes a viernes de 10:00 a 18:00 horas y sábados de 9:00 a 17:00.
Karen, originaria de Guasave y radicada en Culiacán desde los 18 años, reconoce que su camino no fue lineal. Estudió, trabajó en Los Cabos, probó cocina, fue hostes. Buscó. Y encontró.
Agradece a sus amigas Carmen y Adriana por haberle abierto la primera puerta; a su esposo por impulsarla a estudiar; a sus padres, María de Socorro Emiliana y Jorge Duarte, por dejarla experimentar; y a sus suegros, Francisco Sánchez y Gabriela Yturios, por apoyarla incluso como avales y ayudando a pintar los locales.
Hoy, más que un negocio, Pedicute es una red de apoyo, empleo y bienestar. Y es, sobre todo, la prueba de que los sueños no siempre comienzan con un plan perfecto. A veces empiezan en una sala pequeña, en medio de una crisis, con más dudas que certezas.
Sin embargo cuando se sostienen con preparación, apoyo y perseverancia, pueden crecer hasta convertirse en un proyecto sólido que camina con paso firme junto a toda una comunidad.
Es un recordatorio de que los sueños a veces comienzan en una sala pequeña… pero pueden crecer hasta ocupar su propio espacio.









