Futbol y acrobacia: Edith, descubre sueños y alegría en la nueva cancha de pasto sintético en Culiacán
Con apenas 9 años, su carisma y amor por el futbol la convierten en inspiración para más niñas y niños, a quienes invita a integrarse a la Escuelita del IMDEC en la cancha de pasto sintético del bulevar Agricultores, en Culiacán


Culiacán, Sinaloa. - Edith Longoria Román, una niña de sonrisa radiante y corazón soñador, recuerda con emoción aquellos días en que, desde lo alto de la casa de un familiar, observaba cómo edificaban la nueva cancha de pasto sintético sobre el bulevar Agricultores.
Hoy, ese refugio se ha transformado en una luz de alegría, un lugar seguro donde la niñez del sector popular puede jugar, aprender y soñar en grande.

Entre goles y acrobacias, Edith sueña en grande en Culiacán
La menor de 9 años compartió que cada mañana, al pasar rumbo a la escuela, su ilusión crecía al imaginar las aventuras, los juegos y los aprendizajes que la esperarían en el espacio deportivo que ahora late con la energía de toda su comunidad.
La felicidad de Edith se multiplicó al enterarse de que se impartirían clases de futbol, totalmente sin costo. “Estoy muy feliz de aprender futbol. Los entrenadores son muy buenos maestros. Antes solo jugaba en el recreo”, compartió con una mirada llena de ilusión.

Desde el primer día de la inauguración de la Escuelita del IMDEC, Edith se convirtió en una de las alumnas más entusiastas, invitando incluso a amigas como Romina a unirse a la academia de balompié.
Pero la energía y el talento de Edith van más allá del futbol. Tras los entrenamientos, aprovecha la cancha para hacer maromas, deslumbrando con su agilidad y destreza acrobática.
“Me gusta echarme maromas, desde muy niña me encanta hacerlo. También me gustaría que dieran clases de gimnasia, para inscribirme; seguro más niñas como yo lo sueñan”, comentó entre risas.
Edith hace un llamado a la comunidad a cuidar la cancha, pues es una obra que brinda alegría y oportunidades, además de ofrecer un espacio seguro donde niñas, niños y jóvenes pueden aprender, jugar y soñar en grande.

“Cuidemos la cancha, es un espacio para aprender, jugar y soñar en grande”, manifestó la carismática niña.
Más allá del deporte, Edith sueña con un futuro lleno de logros académicos y profesionales. Su historia refleja cómo un espacio recreativo como la cancha de pasto sintético, sumado a la oportunidad de recibir clases de futbol sin costo, puede inspirar sueños, fortalecer valores y transformar la vida de niñas y niños del sector sur de Culiacán.












