Más que un negocio, un hogar: Leonor transformó una taquería en el corazón de Loma de Rodriguera
Desde hace nueve años, Leonor Edith González atiende Taquería Las Palmas en Loma de Rodriguera. Con esfuerzo familiar y constancia diaria, su negocio se ha convertido en sustento familiar y punto de encuentro


Desde hace nueve años, Leonor Edith González Arellano abre puntualmente su establecimiento de comida al norte de Culiacán, para preparar tacos de asada, tripa, quesadillas, vampiros y pellizcadas.
Se trata de Taquería Las Palmas, ubicada por la prolongación Álvaro Obregón, entre las calles Quinta y Sexta Sur, frente al super Kiosco en Loma de Rodriguera.

La taquería es el principal ingreso familiar, aunque su esposo, Joel, también trabaja como ladrillero.
El negocio no siempre fue como luce hoy. Al inicio era un espacio pequeño, con techo de lona y sin piso firme. Pero poco a poco, con trabajo constante, Leonor fue ampliándolo y mejorándolo. “Así empezó, un espacio chico”, recuerda con sencillez.
Un nombre con historia
Leonor es originaria de Loma de Rodriguera, pero vivió ocho años en el rancho Las Palmas, en Tamazula, Durango. De ahí nació el nombre del negocio, una forma de honrar esa etapa de su vida.
La idea de emprender surgió junto a su esposo, quien buscaba tener un negocio propio.
Desde el primer día, Leonor se involucró en la atención. Entre semana ella se encarga del local, apoyada por una colaboradora; y los fines de semana se suma su esposo para atender la mayor afluencia.

Retos que fortalecen
Mantener un negocio abierto durante casi una década no ha sido sencillo, admite para Tus Buenas Noticias.
El principal desafío, dice, siempre ha sido atraer clientes y sostener las ventas. Aún recuerda cuando la pandemia obligó a cerrar durante dos meses, aunque después, regresaron y siguieron adelante.
Hoy, como en muchos pequeños comercios, hay días con movimiento y otros más tranquilos. Aun así, Leonor no contempla rendirse.
“Tenemos que comer de alguna manera”, afirma con honestidad.
El horario no se mueve: de jueves a martes, de 6:00 de la mañana a 2:30 de la tarde. Los miércoles descansan. También cuentan con servicio a domicilio.
Más que tacos: una comunidad
Con 42 años, madre de cuatro hijos y ya abuela, Leonor ha visto cómo su negocio ha contribuido a los estudios de los dos hijos menores. Pero más allá del ingreso, hay algo que la motiva cada día: el trato con la gente.
“Me gusta estar atendiendo”, dice. Conoce a buena parte del vecindario porque nació y creció ahí, en Loma de Rodriguera. Y cuando un cliente regresa, para ella es la mejor señal: el sabor convenció.
Los precios accesibles —tacos desde 37 pesos— y la constancia diaria han convertido a Taquería Las Palmas en un punto de encuentro para vecinos y trabajadores de la zona.
Leonor lo resume sin rodeos: aquí seguirán, mientras haya fuerza para hacerlo. Porque detrás de cada tortilla caliente hay disciplina, familia y la decisión firme de no cerrar la puerta.









