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Quién fue Ole Kirk Christiansen, el ingenioso carpintero que perdió todo y terminó creando el imperio de LEGO

Originario de Dinamarca, este inteligente carpintero sobrevivió a dos incendios de su taller, el fallecimiento de su esposa, la Gran Depresión y una guerra mundial. Aunque el camino no fue nada fácil, no desistió hasta inventar uno de los juguetes más reconocibles en el mundo

6 marzo, 2026
Conoce su historia. Foto: Cortesía
Conoce su historia. Foto: Cortesía

Cuando, en 1932, Ole Kirk Christiansen abrió una carpintería en Billund, una ciudad muy próxima a su aldea natal, no imaginaba que su negocio se convertiría en uno de los fabricantes de juguetes más importantes del mundo: LEGO, el juego de las pequeñas piezas que se ha convertido en una fuente de inspiración para niños.

Las piezas de LEGO, a pesar del paso del tiempo y la evolución de tecnológica, se han mantenido como los favoritos de los más pequeños, logrando no solo entretener mediante sus divertidos sets, sino que también son considerados por muchos especialistas como beneficiosos para su desarrollo intelectual y emocional.

No obstante, el camino al éxito no fue nada fácil, dado que Christiansen tuvo que sobreponerse a dos incendios en su taller, el fallecimiento de su esposa, la Gran Depresión y una guerra mundial. Pero este carpintero no desistió, motivando por el deseo de sacar adelante a su familia, y terminó creando un imperio.

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Sus orígenes fueron humildes. Foto: Cortesía
Sus orígenes fueron humildes. Foto: Cortesía

Ole Kirk Christiansen: De carpintero a empresario

Christiansen, quien nació hacia finales del siglo XIX, era el decimotercer hijo de un matrimonio de agricultores y pronto aprendió el oficio de carpintero. Se convirtió en un artesano de referencia de su zona, en un maestro. En 1932, ya conocía el oficio a la perfección, decidiendo abrir su propio taller para hacer juguetes.

Ole adquirió un taller de carpintería y aserradero y lo llamó Billund Maskinsnedkeri og Tømreforretning. Por aquella época, se casó la hija de un quesero local llamada Kirstine Sorensen, con la que tuvo cuatro hijos. Pero la felicidad conyugal duró poco. Kirstine murió después de dar a luz a su quinto hijo, quien tampoco sobrevivió.

Además, poco antes del fallecimiento de Kirstine, el taller y casa de Ole sufrieron un incendio que acabó con todo, por lo que aún se estaba recuperando. Y por si fuera poco, se sumó la crisis económica producto de la Gran Depresión que nació en Estados Unidos y se extendió por Europa.

Ole Kirk Christiansen se volvió un maestro de la carpintería. Foto: Cortesía
Ole Kirk Christiansen se volvió un maestro de la carpintería. Foto: Cortesía

Sin embargo, esto no lo desmoralizó, ya que volvió a construir el edificio, solo que esta vez más grande, para poder alquilar habitaciones y recuperar su dinero. El edificio adquirió fama por los dos leones de la entrada. En la actualidad, es uno de los pocos edificios originales de Ole que aún existen.

Pero debido a la crisis económica de 1930 en Dinamarca, decidió empezar a fabricar pequeños artículos para el hogar, así como sus primeras líneas de juguetes a base de madera. Entre ellos, una serie de trenes y el modelo de un pato de madera, que ideó junto a su hijo mayor, Godtfred, y otros trabajadores.

Dos años más tarde, la compañía dio un paso más para convertirse en lo que es hoy y tomó el nombre de LEGO, que se obtuvo por la combinación de las palabras “LEg GOdt” que significan "jugar bien". Casualidades del destino (o visión de negocio), en latín, la palabra Lego significa "colocar juntas".

Lego en latín significa
Lego en latín significa "colocar juntas". Foto: Cortesía

El estallido de la Segunda Guerra Mundial supuso otro punto de inflexión para el negocio familiar. Durante los años de conflicto, los padres ansiosos siguieron comprando juguetes para animar a sus hijos y distraerlos del estado del mundo, algo que terminó beneficiando a los Christiansen.

En el año 1936, la compañía disponía de un amplio elenco de juguetes que constaba de 42 modelos diferentes y Ole elaboró una guía de diseño para que sus empleados la siguieran. En 1942, cuando el negocio estaba en auge llegó el desastre: la fábrica sufrió otro incendio y se vio reducida a cenizas.

Sin embargo, nuevamente Ole se sobrepuso a la adversidad, aunque esta vez apoyado por su hijo y heredero, Godtfred. Eso sí, la escasez de madera que provocó la guerra y los años posteriores a la misma hizo que los Christiansen se plantearan investigar nuevos caminos que surgían para su negocio, como fue el del plástico.

La tragedia fue un punto de inflexión para innovar. Foto: Cortesía
La tragedia fue un punto de inflexión para innovar. Foto: Cortesía

Fue por eso que, una vez recuperado, en 1946 decidió invertir en una máquina de inyección para moldear plástico con el fin de producir algunos de los diseños más populares de su catálogo. De hecho, en vista de que las ventas se multiplicaron, decidieron dejar de lado la madera y dedicarse solo al plástico.

Bloques de LEGO: el gran invento

En 1947, Ole Kirk conoció a Hilary "Harry" Fisher Page, una diseñadora británica de la marca de juguetes Kiddicraft, la cual había patentado unos bloques rectangulares de madera que se conectaban. Aquellos bloques se podían montar y desmontar con gran facilidad, lo que proporcionaba mucha libertad a la hora de crear cualquier modelo.

Fascinado con el invento, Ole decidió apostar por el mismo tipo de bloques, pero hechos de plástico. Al inicio, no recibió muy buena recepción porque se decía que esto no le daba una libertad total a los niños a la hora de crear, además que se requería que fueran más seguros y de mejor calidad.

En 1947 se dieron los comienzos del invento que revolucionarían los juguetes. Foto: Cortesía
En 1947 se dieron los comienzos del invento que revolucionarían los juguetes. Foto: Cortesía

Con ello, en 1955, adaptaron las figuras hasta que consiguieron que todos los ladrillos fueran totalmente compatibles unos con otros, que denominaron como Lego Town Plan n.º 1. La versión que se conoce actualmente de los bloques LEGO se patentó en 1958, justo el año en que falleció Ole Kirk, el fundador de la empresa.

El legado de Ole Kirk

Con su hijo al frente del recién formado imperio, la empresa de juguetes LEGO evolucionó a tal punto que es una de las marcas más importantes en su sector a nivel mundial. En 1963, la compañía reemplazó el acetato de celulosa por el acrilonitrilo butadieno estireno, que es el que se utiliza en la actualidad.

Ahora existen todo tipo de productos inspirados en la popular marca. Tampoco faltan películas ni series. Además, no hay generación que, en su infancia, no haya jugado con sus piezas; una actividad que, no solo puede resultar divertida, también sirve para el desarrollo de los más pequeños.

Los bloques LEGO se consolidaron en 1958. Foto: Cortesía
Los bloques LEGO se consolidaron en 1958. Foto: Cortesía

El 7 de junio de 1968, inauguró su primer parque temático llamado "Legoland", construido en la ciudad de Billund, en Dinamarca. Ya en los 2000s, la Asociación Británica de Tiendas de Juguetes nombró a LEGO como Juguete del Siglo. Un honor que seguramente habría llenado de orgullo a su fundador.


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