Más que un súper, un punto de encuentro: La historia de Ivonne Gallegos en Culiacán
Ivonne Victoria Gallegos llegó en 2000 a Jardines del Pedregal, al norte de Culiacán, y en 2003 abrió el mini súper Gaby. Su tienda se volvió punto de encuentro y símbolo del crecimiento del sector. También tiene una tortillería


Cuando Ivonne Victoria Gallegos llegó a Jardines del Pedregal en agosto del 2000, apenas había cuatro o cinco casas habitadas. Las calles eran de terracería, había monte por todos lados y el canal cercano representaba un riesgo constante.
Hoy, 26 años después, su mini súper es uno de los negocios más antiguos del sector y un punto de encuentro para vecinos de todas las edades.

Ivonne tiene 53 años. Llegó desde Navolato con su esposo y su hija mayor, cuando apenas tenía 28. “Estaba muy solo”, recuerda. Donde hoy hay privadas, parques y comercios, antes había baldíos y silencio.
De vender cenas a abrir el mini súper
Al principio trabajaba en una farmacia, pero al mudarse decidió emprender desde casa. La zona estaba llena de trabajadores de la construcción que dormían en las viviendas en obra negra. Ellos mismos le sugirieron venderles comida y artículos básicos.
Comenzó con cenas, refrescos y chucherías. Luego añadió pan, galletas y botanas. “Una cosa fue llevando a la otra”, dice con naturalidad.
Conforme llegaron más familias, amplió la oferta hasta convertir su casa en un pequeño negocio de abarrotes.
En 2003, tras construir adecuadamente el espacio, abrió formalmente el mini súper Gaby, uno de los primeros del sector. Poco después, rentó una parte para instalar una tortillería. Años más tarde, su hija decidió quedarse con ese proyecto, utilizando maquinaria que ya tenían en la familia.
Un punto de encuentro
Más que un comercio, el mini súper se volvió un espacio de convivencia. Niños que hoy son adultos crecieron comprando dulces ahí. Vecinos se reunían, conversaban y compartían noticias del día.
Ivonne ha visto transformarse la colonia: la pavimentación, el parque, el mejoramiento del canal y la construcción del boulevard cambiaron por completo la calidad de vida. “Cambió mucho”, afirma.
Crecer junto con la colonia
Madre de dos hijas y abuela de dos nietos, Ivonne mira atrás y reconoce que su historia va de la mano con la del sector. Llegó cuando casi no había nada y decidió apostar por quedarse.
Su tienda ha resistido el paso del tiempo porque se adaptó a las necesidades de la comunidad. Empezó atendiendo a obreros y terminó siendo referencia para generaciones enteras.
En una colonia que pasó del monte al movimiento constante, el mini súper Gaby es testigo de que el crecimiento también se construye desde lo cotidiano: abrir la cortina cada mañana y saludar por nombre a cada cliente.
Ivonne no solo vio crecer Jardines del Pedregal. Creció con él.














