“¡Bara, bara! Ya llegó el señor de las colchas”, conoce a Don Óscar, el vendedor que recorre Culiacán tocando puerta por puerta
Con esfuerzo, confianza y trato directo, Óscar Ramírez Lazcano se ha vuelto un rostro conocido en Culiacán y en el sector Barrancos donde desde hace más de dos años camina calles y andadores ofreciendo colchas, abanicos y artículos del hogar a pagos cómodos, ganándose el reconocimiento de cientos de familias.

En Culiacán, y en sectores como el de Barrancos hay voces que ya forman parte del paisaje cotidiano.
Una de ellas es la que muchos identifican cuando se escucha por la calle: “¡Bara, bara!… ¡Ya llegó el señor de las colchas!”.
Detrás de ese llamado está Óscar Ramírez Lazcano, un hombre de 47 años que desde hace más de dos años recorre calles, andadores y colonias ofreciendo artículos para el hogar directamente en la puerta de las casas.
Su trabajo es el cambaceo, una forma tradicional de venta que consiste en visitar casa por casa para ofrecer productos y dar facilidades de pago. Colchas, edredones, abanicos, colchones, bases y cómodas forman parte de lo que lleva consigo mientras camina por colonias como Barrancos, sector Abastos, Villa Bonita, Toledo y Lázaro Cárdenas.
¿Cómo se convirtió en el señor de las colchas?

Pero más allá de los productos, Don Óscar vende algo que las familias valoran mucho: confianza.
“Le damos a la gente la facilidad de adquirir cosas para su casa con pagos cómodos. No ocupan aval ni trámites complicados. Los atendemos directamente en su casa”, cuenta
Muchas amas de casa lo reconocen porque pasa constantemente por las mismas calles, tocando puerta por puerta y dejando los productos a pagos semanales o quincenales.
Detalles sobre el cambaceo
La historia de Don Óscar no comenzó en las ventas. Antes de dedicarse al cambaceo trabajó en distintos oficios: cobrador, chofer, empleado en fábricas de hielo, trabajador en Coca-Cola, entre otros.
Fue precisamente trabajando como chofer en una empresa de artículos para el hogar llamada Citlali donde conoció el negocio.
“Ahí empecé a ver cómo funcionaba. Después trabajé en otra compañía y fui conociendo proveedores. Entonces vi la oportunidad de empezar por mi cuenta”, recuerda.
Aunque dice con humildad que no se considera un gran vendedor, asegura que lo compensa con esfuerzo. “No soy vendedor, pero le hago la lucha. Me esfuerzo”, dice entre risas.
La historia de un vendedor que camina por las calles de Barrancos

Para Don Óscar, salir todos los días a caminar las calles de Culiacán tiene un motivo claro: su familia. Es padre de tres hijas. La mayor estudia Derecho en la universidad, mientras que las otras dos cursan la preparatoria.
“Tenemos compromisos. Aunque estuviéramos solos, siempre hay responsabilidades. No podemos decir ‘hoy no tengo ganas’. Hay que salir a trabajar”, explica.
Como todo emprendedor, reconoce que el miedo siempre existe. “Todo el tiempo nos da miedo, pero si no arriesgamos, no sabemos si va a funcionar”, afirma. A pesar de las dificultades, asegura que el esfuerzo ha valido la pena. “Batallando, pero sí alcanza. Gracias a Dios no falta”.
Hoy, Don Óscar vive en Prados del Sur, cerca de Villa Bonita, pero gran parte de sus días transcurren caminando por Barrancos y sus alrededores.
Con el paso del tiempo, muchos clientes no solo le compran: también lo recomiendan con familiares y vecinos.
“Nos pueden recomendar con hijos, hermanos, tíos, con quien sea. Si dicen que van de parte de un cliente, los atendemos con todo gusto”. Su teléfono siempre está disponible para quien lo necesite.
“No soy de los que dicen ‘no conozco el número’. Todas las llamadas contesto. Nunca sabe uno cuándo puede salir trabajo”. Quien quiera contactarlo puede hacerlo al 667 187 9721, por llamada o WhatsApp.
Mientras tanto, Don Óscar seguirá recorriendo calle por calle y andador por andador, con la misma frase que muchos ya reconocen en Culiacán: “¡Bara, bara… ya llegó el señor de las colchas!”.


















