De un sueño de infancia al sabor que conquista Culiacán el camino de Juan Beltrán en Sushi Villas desde La Conquista
Con 27 años y una década de experiencia como cocinero de sushi, Juan Beltrán convirtió su pasión en un emprendimiento familiar junto a su esposa Alejandra Airola


Culiacán, Sinaloa.- Desde que era niño, Juan Beltrán tenía claro lo que le apasionaba. “Yo de niño decía que quería tener un sushi”, recuerda.
Hoy, a sus 27 años, ese deseo se materializó en Sushi Villas, un negocio que nació desde casa y que poco a poco ha logrado posicionarse en el gusto de los comensales en Culiacán.
Con 10 años de experiencia como cocinero de sushi, Juan comenzó su camino desde muy joven, impulsado por la necesidad de ser independiente.
Me gustaba generar para mí, para mis cosas, no depender siempre de mis papás”, comparte.
Fue así como, entre los 17 y 18 años, entró a trabajar en restaurantes donde aprendió el oficio que hoy domina.
Un sueño construido con esfuerzo
Sushi Villas no surgió de la noche a la mañana. Inició como un proyecto casero en Villas del Río, donde Juan y su esposa, Alejandra Airola, comenzaron preparando pedidos para familiares y amigos.
Empezamos desde una cocina, con muy pocos pedidos, como para ver si gustaba”, explica.
La respuesta fue positiva, y pronto la demanda los llevó a dar el siguiente paso.Actualmente, el negocio se encuentra en el sector La Conquista, donde ya cuentan con un espacio propio con mesas para atender a sus clientes.
Su menú incluye alrededor de 25 rollos, además de entradas y opciones para distintos gustos, aunque los favoritos siguen siendo los llamados “monchosos”, característicos de Culiacán.
Entre ellos destaca el rollo Chester, uno de los más pedidos por su combinación de ingredientes gratinados.
“Es de los que más le gusta a la gente”, comenta Juan, quien reconoce que el sazón y los detalles marcan la diferencia en un mercado competitivo.
Más allá del sabor, el crecimiento de Sushi Villas también ha estado impulsado por estrategias como la presencia en redes sociales y la constancia en la promoción. “Puedes tener un buen producto, pero si no te conocen, ahí te vas a quedar”, señala.
Para Juan, la clave ha sido disfrutar lo que hace. “Si no te gusta, lo vas a dejar”, afirma. Por ello, aconseja a quienes buscan emprender que comiencen poco a poco, aprendan del giro y no arriesguen todo sin experiencia previa.
Hoy, Sushi Villas es reflejo de una historia construida con esfuerzo, disciplina y una pasión que nació desde la infancia y que, con el tiempo, encontró su lugar en cada platillo servido.









