La meta de los 50: El plan de vida de Eduardo “Chino” Velarde en Mazatlán
La historia de perseverancia de un mazatleco que, entre el servicio al cliente y el ahorro estratégico, logró convertir sus sueños en una realidad tangible. Eduardo Velarde está a punto de comenzar un nuevo capítulo en su vida gracias a la disciplina que le permitió cumplir sus metas


La historia de Eduardo Velarde, mejor conocido en el ámbito turístico de Mazatlán como “Chino”, es un ejemplo de trabajo, constancia, disciplina y una mente enfocada en las metas que quiere alcanzar.
En entrevista con Tus Buenas Noticias, Eduardo, quien es gerente del icónico restaurante Chile´s Pepper y está a unos meses de retirarse a sus 50 años de edad, nos platica de su plan de vida, que nació cuando estaba en sus 20´s y que ha dado el resultado esperado.
Eduardo empezó a trabajar desde los 7 años de edad, vendía periódicos a la par que estudiaba la primaria, después fue cuida carros afuera de las discotecas de moda en Mazatlán y luego entró a trabajar al discomóvil Voltron, propiedad de un padrino suyo. 
Creció con su abuela materna en la colonia Juárez de Mazatlán, de ella aprendió el gusto por el turismo, pues era camarista en el Hotel Playa y delegada de la asociación gastronómica.
Eduardo recuerda que su relación con el sector turístico del puerto inició cuando apenas tenía 17 años de edad, un día que después de trabajar con el discomóvil en una “tocada” su padrino lo invitó al Chile´s Pepper, donde lo dejaron subir a la cabina a poner música.
“Empecé a mezclar y le gustó a la gente a raíz de eso me vine a trabajar los fines de semana como DJ, estuve un buen tiempo y empecé a relacionarme con las personas, teníamos unos “bailazos” la gente estaba en el restaurante y bajaba a la playa, había show de meseros, era un ambientazo” recuerda con nostalgia.

Durante sus primeros años en el restaurante Eduardo conoció a mucha gente, clientes mexicanos y extranjeros, pero hubo una pareja de estadounidenses que le cambió la vida.
Apoyo y disciplina, la clave del éxito en la vida de Eduardo
Ted y Nancy, pronto se volvieron amigos del joven, vieron en él las ganas de salir adelante y la disciplina necesarios para ofrecerle ayuda y animarlo a planear su vida y sus finanzas de manera que pudiera retirarse a los 50 años.
“Nos caímos bien y me comentaron un día: qué te parece si ayudamos un poquito a tu abuela y te damos un poco de educación, consejos para que salgas adelante y te invitamos a Estados Unidos, compra tú el boleto de ida y nosotros te pagamos el de regreso, empecé a ahorrar, me hicieron muy disciplinado en cuestión del ahorro”, asegura.
Así Eduardo, quien siempre combinó el trabajo con el estudio, inició su plan de vida, que consistía en ahorrar el 10% de todo lo que ganaba con su trabajo, Ted y Nancy lo apoyaban e invertían el dinero en Estados Unidos, lo que a muchas personas les parecía riesgoso. 
“Me dijeron qué te parece si hacemos un plan de vida para ti, trabajas duro como lo haces ahorita y nosotros te ayudamos un poquito y empiezas a horrar el 10% y a lo mejor cuando tengas 50 años te puedes retirar, nosotros te ahorramos el dinero, ellos lo invirtieron en Estados Unidos y el dinero empezó a dar vuelta”, dice Eduardo.
Un viaje por el sector turístico de Mazatlán
En año 2000, cuando Eduardo tenía 23 años y estaba recién casado, tuvo la oportunidad de empezar a trabajar en Estrella del Mar, primero como asistente personal de un cliente que se desenvolvía en el ámbito de bienes raíces.
Combinaba su empleo en el Chile´s Pepper con este nuevo trabajo, que luego lo llevó a ser cantinero en la Casa Club de ese mismo complejo turístico, pero las responsabilidades eran muchas y finalmente decidió quedarse únicamente en Estrella del Mar.
Con el tiempo se presentó la oportunidad de hacerse cargo también del restaurante de Estrella del Mar donde durante cuatro años aprendió mucho, hasta que por problemas económicos de la empresa empezaron a liquidar al personal. 
“Me liquidaron y por esa época también me divorcié, caí en una depresión muy fuerte, pero dije tengo que salir adelante, por fortuna el dueño del Sport Bar Saloon me invitó a trabajar con él”, señala.
Entre 2004 y 2010 Eduardo fue gerente del Saloon, trabajó en las tirolesas del Huana Coa y en bar Twisted Mama en la Zona Dorada, siempre con la mejor disposición y trabajando en su plan de vida, no importando cuál era su puesto o su sueldo, él siguió firme con su objetivo.
En 2009 se casó de nuevo y entonces decidió regresar al Chile´s Pepper a pedir una nueva oportunidad, en 2010 el mismo gerente, Dagoberto, le abrió las puertas del restaurante y lo contrató como mesero. 
De regreso al Chile´s Peppper y sus años como gerente
Las ganas de ascender en el restaurante estuvieron siempre presentes, Eduardo empezó a trabajar doble turno y cuando se presentó la oportunidad de ser encargado del turno matutino tomó el riesgo, años después el gerente se retiró y el “Chino” volvió a levantar la mano.
Así, se convirtió en gerente del Chile´s Pepper el restaurante en el que a los 17 años empezó como DJ.
“Me quedé de gerente y la verdad ha sido una cosa increíble me gusta muchísimo atender al cliente, aprendo mucho, es una gran escuela”.

Durante todos esos años Eduardo “Chino” Velarde cultivó su amistad con Ted y Nancy, más allá del ahorro y el plan de vida, ellos se convirtieron en sus padres adoptivos, los ayudaron, lo invitaron a viajar y lo apoyaron siempre.
“Son unos ángeles en mi vida, me enseñaron muchas cosas que uno como mexicano no aplica, ahorita mi mamá tiene 72 años y mi papá falleció hace 3 años, soy su hijo, no legalmente pero sentimentalmente sí, un sacerdote nos dio la bendición enfrente de mi abuela, mi mamá y mis hermanas, para mí fue una adopción como tal”, relata conmovido.
A meses de cumplir sus 50 años de vida, Eduardo espera paciente y satisfecho el 30 de junio de 2026, su último día como gerente del Chile´s Pepper, el 1 de julio será oficialmente su primer día en el retiro laboral.
“Estoy agradecido de todo corazón con este ramo turístico que me ha dado muchas oportunidades, si voy a extrañar todo esto y las últimas semanas las estoy disfrutando al máximo el Chile´s Pepper lo llevo en mi corazón”.
Sus ahorros le permitirán a él ya su esposa dejar sus empleos para pasar más tiempo con su hija de 15 años y Nancy, que ahora pasa más tiempo en Mazatlán que en Estados Unidos. 
Eduardo asegura que no estará en total inactividad pues desde el 2000 invirtió también en un negocio de fumigaciones y es administrador de algunas propiedades de extranjeros en Mazatlán.
Desde su experiencia, recomienda a los jóvenes que trabajen duro para alcanzar sus metas y visualicen su futuro.
“Sí se puede, hay que poner metas cortas para poder cumplirlas y esas metas te ayudan a alcanzar las de largo plazo, hay que tener mucha disciplina y tener confianza en uno mismo”, dice convencido.
La historia de Eduardo “Chino” Velarde no termina con su retiro; en realidad, es apenas el comienzo de un nuevo capítulo que valida una lección poderosa: el éxito no es producto del azar, sino de la suma de pequeñas metas cumplidas con disciplina.
Al “colgar el uniforme” este 30 de junio, Eduardo no solo se lleva la satisfacción de una meta alcanzada, sino que deja una huella en el sector turístico de Mazatlán, demostrando a las nuevas generaciones que, con una visión clara y constancia, el futuro no es algo que simplemente sucede, sino algo que se construye día a día.














