¿Dónde comer en Culiacán? El Panot celebra 2 años con sabor mediterráneo y alma sinaloense
Restaurante El Panot celebra su segundo aniversario en Culiacán con una propuesta que fusiona cocina mediterránea y sinaloense. Es un espacio con identidad, sabor y experiencias únicas en la colonia Chapultepec


En la colonia Chapultepec, en Culiacán, hay un lugar donde cada platillo tiene un relato y cada visita se convierte en experiencia. Es El Panot, un restaurante que cumple dos años consolidándose como una propuesta gastronómica distinta: una que mezcla identidad y memoria para ofrecer un sabor meditarráneo con alma sinaloense.
Detrás del proyecto están Nayeli Pérez Tamayo y Diana Tamayo, socias y motor de un restaurante que nació más como un proyecto de vida que como un negocio tradicional. Hoy, ese sueño no solo sigue en pie, evoluciona.

Un nombre con historia y significado
“El Panot” no es un nombre al azar. Está inspirado en el mosaico urbano típico de Barcelona, una baldosa con forma de flor que simboliza el espacio público, el punto donde convergen historias, culturas y personas.
Durante los años que vivió en Barcelona, ese mosaico cotidiano se convirtió para Nayeli en una referencia emocional, una forma de entender cómo una ciudad se construye desde sus encuentros.
Esa idea es precisamente la esencia del restaurante: un lugar de encuentro, de intercambio y de disfrute.
Un espacio donde, aunque privado, se respira la vida compartida que define a las grandes ciudades.
De Barcelona a Culiacán: una inspiración
El Panot nace de una vivencia personal, pero también de una inquietud profesional. Nayeli, con formación en urbanismo, encontró en la gastronomía una manera distinta de construir espacios: no desde el concreto, sino desde la experiencia.
Junto a la chef ejecutiva Diana Tamayo, el proyecto tomó forma como una propuesta que busca replicar, en esencia, esa vida que ocurre en las calles:
el diálogo, la diversidad, la convivencia. Y la cocina fue el lenguaje elegido.

Fusión real: del Mediterráneo a Sinaloa
Aquí no hay fusiones improvisadas. La propuesta culinaria de El Panot parte de una premisa clara: respetar ambas cocinas.
La mediterránea aporta técnicas, salsas y matices; la sinaloense, ingredientes frescos, carácter y tradición. El resultado es una experiencia que dialoga con el paladar local sin perder autenticidad, y así lo comparten Nayeli y Diana.
El platillo que mejor representa esta filosofía es el aguachile bravo, una creación que une la intensidad sinaloense con la elegancia de la salsa romesco. Tradición e innovación en un solo bocado.
Más que comer: vivir el espacio
El Panot ofrece más que comida. Su propuesta incluye:
- Ambientes acogedores y versátiles
- Ingredientes locales de alta calidad
- Certificación en buenas prácticas sanitarias
- Un servicio cercano que apuesta por la experiencia completa
- Ubicación: Av. Teniente Juan de la Barrera Nte. 1349-Local 1, Chapultepec, Culiacán
Aquí se viene a comer bien, sí, pero también a conversar, a compartir y a pasar un rato agradable.
Dos años de resistencia y evolución
Abrir en 2024 no fue sencillo, recuerda Nayeli. Enfrentar incertidumbre, ajustes operativos y desafíos externos puso a prueba el proyecto desde el inicio. Sin embargo, llegar al segundo aniversario no solo habla de permanencia, sino de resiliencia.
Hoy, El Panot celebra con nuevas propuestas en el menú y planes de crecimiento que apuntan a consolidar su concepto.
Para festejar su aniversario, El Panot prevé una tarde de paella, tapas y comida fusión, además de música en vivo y un ambiente mediterráneo para el sábado 6 de junio, a partir de las 14:00 horas.
Una invitación abierta
Para quienes buscan algo más que una comida, El Panot es una parada obligada. Un restaurante que honra sus raíces, arriesga en su propuesta y entiende que la gastronomía también es una forma de contar historias.
Porque aquí, como en las calles de Barcelona, todo comienza en el encuentro.


















