Intermitente Teatro, el sueño de Zeira, Jorge y Marcela que hoy abraza a toda la comunidad en Culiacán
Zeira junto con Jorge y Marcela han impulsado un proyecto escénico que nació en San Javier y que apuesta por la creación colectiva, la inclusión y el poder del arte para transformar en Culiacán


Culiacán, Sinaloa. - Hay proyectos que nacen en escenarios, y otros que nacen desde la vida misma. Intermitente Teatro pertenece al segundo grupo.
Fundada en 2018, esta compañía sinaloense tiene su raíz en la historia personal de Zeira, actriz, dramaturga y directora creativa de 31 años, quien encontró en el teatro no solo una vocación, sino una forma de expresarse con libertad.
Creció en el fraccionamiento San Diego, para el sector Bachigualato, entre calles, historias y realidades que pocas veces llegan al escenario, y fue precisamente desde ahí donde comenzó a imaginar un espacio distinto.
Uno donde las historias importaran, donde se pudiera hablar sin filtros y donde el arte fuera cercano, accesible y profundamente humano.
Llegó un punto donde sentía mucha necesidad de crear, de proponer”, recuerda. Esa inquietud fue el detonante.
Después de formarse profesionalmente en teatro y comenzar su camino como actriz dentro de otras compañías, entendió que necesitaba algo más que interpretar: necesitaba construir. Construir historias propias. Construir espacios. Construir comunidad.
Así, junto a amigos que compartían esa misma inquietud, comenzaron los primeros montajes. Sin grandes presupuestos, sin estructuras consolidadas, pero con algo que terminaría siendo su mayor fortaleza: la honestidad.
Intermitente Teatro empezó a tomar forma poco a poco, fortaleciendo su identidad en cada proyecto. Y aunque el camino no ha sido sencillo, ha estado lleno de momentos clave que marcaron su crecimiento.
Especialmente durante 2021, cuando la compañía logró posicionarse a nivel nacional tras participar en circuitos escénicos, consolidando así su propuesta. Pero más allá de los logros, hay algo que no ha cambiado: su esencia.

Una compañía que se construye en colectivo
Si algo define a Intermitente Teatro es que no se entiende desde lo individual, sino desde lo colectivo. Aunque Zeira lidera la dirección creativa y la dramaturgia, la compañía se sostiene gracias a un equipo que comparte visión, compromiso y sensibilidad.
Yo soy la directora creativa, es decir, dirijo qué proyectos se van a hacer, también soy actriz y recientemente dramaturga”, explica.
Sin embargo, su papel no eclipsa el de quienes la acompañan. A su lado están Jorge Beltrán, encargado de la dirección artística, y Marcela Tamayo, intérprete de Lengua de Señas Mexicana y también formada en teatro. Juntos conforman el núcleo que da identidad a la compañía.
Los pilares fuertes de la compañía somos Jorge Beltrán, Marcela Tamayo y yo”, afirma.
A partir de esta base, Intermitente Teatro se expande de manera orgánica. Cada nuevo proyecto abre la puerta a más colaboradores, a más voces, a más talentos que se suman en función de las necesidades de cada montaje.
Esta forma de trabajar les ha permitido mantenerse flexibles, pero también profundamente conectados con su entorno. No se trata solo de hacer teatro, sino de hacerlo con otros, de construir en comunidad, de generar vínculos que trascienden el escenario.
Y dentro de esa construcción colectiva, hay un elemento que ocupa un lugar central: la inclusión.
La inclusión es algo muy importante en el arte. Muchas veces como sociedad vamos relegando a las personas por sentirlas distintas, y el arte tiene que integrarlas”, señala Zeira.
Desde la incorporación de la Lengua de Señas Mexicana hasta la apertura a distintas perspectivas, Intermitente Teatro apuesta por un escenario donde todas las personas tengan cabida, donde la diversidad no solo se respete, sino que se celebre.

El arte que también forma y acompaña
Pero Intermitente Teatro no se queda únicamente en la creación escénica. Con el paso del tiempo, la compañía ha comenzado a abrir nuevos caminos, entendiendo que el arte también se comparte, se enseña y se multiplica.
A inicios de abril, llevaron a cabo el taller “Voz para la Escena”, una experiencia formativa que reunió a personas interesadas en explorar su expresión vocal y escénica. Durante tres días, los participantes vivieron un proceso de descubrimiento personal y artístico que dejó huella.
Este tipo de iniciativas no solo fortalecen a la compañía, también amplían su impacto. Porque el arte, en su visión, no es algo que deba quedarse en unos cuantos, sino algo que debe circular, crecer y llegar a más personas.
Para Zeira, el teatro tiene una función que va mucho más allá del entretenimiento.
El arte es un lugar de mucha liberación”, afirma.
Y es que, en un contexto donde muchas emociones se silencian, el teatro se convierte en un espacio seguro para expresarlas.
Hay muchas cosas que como sociedad no platicamos, y el teatro es ese espacio donde podemos decirlas”.
Ahí es donde radica su fuerza. En permitir que las personas se vean, se reconozcan, se validen.
Es ese reconocimiento tuyo en la escena, cuando ves algo que tú has vivido o sentido y en ese momento se valida”, explica.
El arte para Zeira es vital no solo para los artistas o quienes viven de ello, sino para todos como seres humanos: “¿En qué nos refugiamos? En las películas, en los libros, en la música, en el arte”.
Hoy, Intermitente Teatro continúa creciendo desde esa misma raíz: la honestidad. Con los pies firmes en Culiacán que vio crecer a su fundadora, pero con la mirada puesta en seguir creando, formando y abriendo caminos incluso en la Ciudad de México.
Porque al final, su apuesta es clara: hacer del arte un espacio donde todos tengan lugar, donde las historias importen y donde siempre exista la posibilidad de encontrarse, de sanar y de seguir soñando.

La importancia del arte y el teatro
- Expresa emociones: libera lo que no se dice.
- Refleja la sociedad: muestra realidades.
- Genera empatía: acerca otras vidas.
- Fortalece identidad: conecta con raíces.
- Promueve inclusión: integra diversidad.
- Desarrolla habilidades: mejora comunicación y creatividad.
- Ayuda a sanar: valida experiencias.
- Educa: fomenta disciplina y pensamiento crítico.
- Crea comunidad: une personas.
- Impulsa el cambio: inspira nuevas ideas.









