Rocío Hernández, conquista con sus aguas frescas estilo Michoacán en Villa Juárez, Navolato
Con raíces michoacanas y corazón sinaloense, Rocío Hernández Cruz consolida el mayor emprendimiento itinerante de aguas frescas en el tianguis de Villa Juárez, con 20 sabores 100% naturales.

En el corazón del tianguis de Villa Juárez, cada fin de semana una explosión de colores y aromas anuncia la presencia de uno de los emprendimientos más refrescantes de la sindicatura: las aguas frescas estilo Michoacán de Rocío Hernández Cruz.
Con 20 sabores diferentes, preparados con fruta de temporada y materias primas de primera calidad, Rocío ha convertido su negocio en el mayor emprendimiento itinerante de aguas frescas en la zona, refrescando a jornaleros, comerciantes y familias que recorren el mercadillo de calle. 
Rocío Hernández y su historia de emprendimiento en aguas frescas
Aunque Rocío nació en Villa Juárez, sus raíces están en Cuitzeo, Michoacán, tierra del lago y del comercio familiar. Hace 33 años, sus padres, Felipe Hernández y Aurelia Cruz, emigraron para trabajar en los campos agrícolas de Villa Juárez, Navolato.
“Somos seis hijos. Mis papás siempre fueron comerciantes, yo desde los 11 años iba a vender al campo con ellos. Siempre me gustó vender”, recuerda Rocío.

Esa vocación la llevó años después a reencontrarse con la tradición de las aguas frescas durante una visita familiar a Michoacán. Ahí aprendió las recetas de las aguas frescas que distinguen al estado, perfeccionó técnicas y adquirió algunas fórmulas originales que hoy forman parte de su sello distintivo.
20 sabores que destacan en el tianguis de Villa Juárez
Fue en 2012 cuando decidió iniciar formalmente su emprendimiento. Desde entonces, sólo se ha detenido en dos temporadas, cuando el nacimiento de sus hijos la obligó a hacer una pausa temporal.
Actualmente trabaja junto a su esposo, José Antonio, y sus hijos Anthony, de 13 años, y Alexa, de 7. El negocio se ha convertido en una empresa familiar: mientras Rocío y su esposo atienden los vitroleros, en distintos puntos del tianguis, su hijo vende fruta picada en otro punto cercano. 
Entre semana suelen instalarse cerca del campo deportivo del parque Tamayo; sin embargo, por la situación de inseguridad actual, concentran sus ventas en los días de tianguis, sábado y domingo, cuando la afluencia es mayor.
La clave del éxito asegura Rocío, está en la calidad y la variedad. Maneja 20 sabores permanentes y constantemente integra nuevos, según lo que el público solicite.
Entre los más solicitados destacan: Jamaica, Piña, Tamarindo, Naranja, Sandía, Vainilla, Horchata de arroz, Maracuyá, Nescafé, Pepino con limón y chía, Mazapán, Nuez, Pistache, Melón, Coco, Fresa (recién traída del campo), Limón, Papaya, Cebada y Tepache.
“El tepache se vende mucho, sobre todo a la gente del sur que trabaja en los campos”, comenta.
Lo conserva en un tradicional barril de madera que un tío de su esposo envió desde Michoacán, ya que en la región no se consiguen fácilmente. 
La tradición de las aguas frescas de Michoacán en Sinaloa
Rocío enfatiza que todas sus aguas se elaboran en casa, con fruta fresca y de primera calidad: limones selectos, naranja de primera, fresas recién cortadas y productos naturales.
“No usamos cosas corrientes. Todo es de calidad”, afirma con orgullo.
Además de las aguas, entre semana también ofrece gelatinas y otros productos; mientras, su esposo combina el negocio con trabajos de albañilería, cuando surge la oportunidad.
Más allá de la necesidad económica, Rocío reconoce que vende porque le apasiona.
“Obvio que uno trabaja por salir adelante, pero a mí me gusta mucho el comercio. Me gusta venir a vender”, dice.
Su historia es también una muestra de integración y arraigo. Comenta que en una visita a Cuitzeo, Michoacán, conoció a quien hoy es su esposo. Luego de casarse, ella decidió establecer su proyecto en Villa Juárez, donde considera que existen mejores condiciones para trabajar y desarrollarse en familia. 
Hoy, su puesto no sólo es un punto de hidratación en medio del calor sinaloense, sino también un símbolo de esfuerzo, tradición y emprendimiento femenino.
Con identidad compartida entre Michoacán y Sinaloa, Rocío nos demuestra que el trabajo honesto tiene grandes satisfacciones. La invitación queda abierta: cada fin de semana, en el tianguis de Villa Juárez, las aguas frescas estilo Michoacán de Rocío Hernández Cruz esperan a quienes buscan sabor, frescura y tradición en cada vaso.












