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Culiacán, Sinaloa.- La historia de la maestra Iris Atienzo comenzó con una idea sencilla: abrir las puertas de su casa para ayudar a niñas y niños del sector Los Ángeles que necesitaban reforzar sus aprendizajes. Unos años después, aquella pequeña aula improvisada en su hogar sigue creciendo y ahora llega a más familias.
En septiembre de 2025, Tus Buenas Noticias contó por primera vez la historia de la maestra Iris, quien transformó la cochera de su vivienda en un espacio de apoyo educativo, ubicado por la calle La Sierra, casi esquina con Monrovia, contra esquina del parque.

La publicación tuvo un alcance que ella misma no esperaba. Su historia se compartió, generó comentarios y, sobre todo, hizo que nuevas familias conocieran el trabajo que realiza.
Una publicación que abrió nuevas puertas
“Para mí ha sido muy gratificante”, cuenta Iris al recordar lo ocurrido después de aquella publicación. Para ella, la difusión no solo significó mayor reconocimiento, sino también una oportunidad para que más niños encontraran un lugar donde recibir acompañamiento.
La respuesta de quienes leyeron su historia incluso la conmovió hasta las lágrimas.
“¿Cómo puede uno dejar huella para bien?”, reflexiona.
Esa frase resume parte de lo que representa para ella su trabajo: una manera de aportar desde su propia casa y demostrar que la educación también puede construirse desde la comunidad.
La repercusión continuó. Aproximadamente un mes después de la publicación de Tus Buenas Noticias, otros medios se acercaron para contar su historia.
Un aula que ya tiene grupos llenos
El crecimiento también se refleja en sus alumnos. Actualmente, Iris mantiene grupos tanto por la mañana como por la tarde.
Solo durante la jornada matutina atiende alrededor de 17 o 18 niños, apoyada por otros docentes jóvenes que colaboran con ella, incluida su hija. Por las tardes recibe a nuevos grupos que buscan reforzar sus conocimientos.
La demanda ha sido tal que incluso contempla extender el periodo de clases. Aunque inicialmente tenía previsto concluir el curso el 14 de agosto, la llegada constante de nuevos alumnos podría llevarla a continuar hasta el 29 de agosto.

La recomendación que va de familia en familia
Hoy, muchas familias llegan hasta su domicilio sin que Iris tenga que hacer mayor promoción.
Un cartel colocado afuera de su casa sirve como referencia, pero la principal vía de llegada son las propias familias. Una mamá recomienda a otra, alguien recuerda su trabajo y así la historia continúa pasando de persona en persona.
Para Iris, esa confianza representa uno de los mayores reconocimientos a su labor.
Su aula comenzó como una iniciativa nacida de la vocación y el deseo de ayudar. Ahora, después de que su historia alcanzó a miles de personas, aquella cochera se ha convertido en un punto de encuentro para más niñas y niños que buscan aprender, avanzar y recuperar la confianza en sus capacidades.
Y mientras sigan llegando alumnos, Iris también seguirá abriendo las puertas de su pequeña escuela.














