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En el corazón de la Plazuela Morelos se levanta una gigantesca silla mecedora que se ha convertido en uno de los principales símbolos de Concordia.
Más que un atractivo turístico, este monumento representa el reconocimiento a una actividad que durante décadas impulsó la economía local y dio prestigio al municipio dentro y fuera de Sinaloa: la fabricación de muebles de madera.

De acuerdo con el cronista e historiador Rigoberto Brito Osuna, la silla mecedora o poltrona fue adoptada como símbolo de la tradición mueblera concordense debido a la importancia que tuvo esta industria en el desarrollo económico y social del municipio.
Una industria que marcó la historia de Concordia
Brito Osuna explica que la actividad mueblera comenzó a consolidarse durante la década de 1950 y alcanzó su mayor auge en las décadas posteriores.
“Desde los años 50 hasta muy entrados los años 2000 floreció la industria de fabricación de muebles. Fue un pueblo donde llegaron a existir más de cien talleres de carpintería que producían muebles en muchas variedades y diversos estilos, principalmente el colonial”
Durante esos años, Concordia se distinguió por la calidad de sus muebles artesanales, elaborados por manos expertas que transmitían sus conocimientos de generación en generación.
La producción local logró posicionarse en distintos mercados de la región, convirtiendo al municipio en un referente de la carpintería y la ebanistería en el sur del estado.
Los pioneros de la actividad mueblera
El historiador destaca que entre los impulsores de esta industria se encuentran la familia Coppel, de Mazatlán, y el concordense Ricardo Vizcarra, quienes establecieron las primeras fábricas de muebles en la localidad.
“Ellos fueron los que pusieron las primeras fábricas, y esas fábricas fueron escuela, ya que muchos carpinteros dejaron sus empleos para instalar sus propios talleres”
Gracias a este crecimiento, numerosos trabajadores adquirieron experiencia y emprendieron sus propios negocios, multiplicando la actividad económica relacionada con la fabricación de muebles.
Incluso, muchos habitantes de Mesillas acudían a trabajar a los talleres concordenses y posteriormente desarrollaron importantes negocios en su comunidad, que actualmente es reconocida como la capital del mueble en el sur de Sinaloa.
Un símbolo nacido de la bonanza mueblera
La historia de la silla mecedora como símbolo de Concordia surgió a principios de la década de 1980, cuando el profesor Juan Manuel López Salazar, entonces funcionario municipal, impulsó la participación del municipio en una edición del Carnaval Internacional de Mazatlán.
Para representar a Concordia se eligió una reina originaria del municipio y se diseñó un carro alegórico montado sobre una enorme silla mecedora.
“A raíz de eso, se decidió que la mecedora fuera el símbolo representativo de la actividad mueblera de Concordia, por esa bonanza que hubo en aquellos años”
Hoy, la monumental silla instalada en la Plazuela Morelos mantiene viva esa herencia, recordando a visitantes y habitantes la época en que la carpintería convirtió a Concordia en una referencia regional de trabajo, talento y tradición artesanal.








