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Para Ti

Hay una frase que Itzel Adriana Ochoa López repite, casi sin darse cuenta, cada vez que habla de su historia: el softbol le ha mostrado una versión de sí misma que no sabía que existía. 

Esta frase es el resumen más honesto de una trayectoria que empezó casi por accidente, en equipos que su papá tenía en su natal Costa Rica y en Culiacán, y que hoy la lleva a representar a Sinaloa en torneos nacionales.

Sus inicios en el deporte

Todo comenzó cuando ella tenía 13 años. Su papá dirigía un equipo femenil y necesitaba completar la alineación; le pidió que fuera, "de perdida para batear". 

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Itzel ya sabía batear y cachar "lo normal", como ella misma dice, pero nunca lo había tomado en serio: era, simplemente, un rato agradable después de clases. Nadie, ni ella misma, imaginaba entonces que ese favor improvisado sería la puerta de entrada a una carrera como picher.

El giro llegó poco después, cuando empezó a entrenar en la liga MLS. Su entrenador, Jorge “Chino” Corvera, preguntó frente al grupo quién sabía tirar para bola puesta. Itzel levantó la mano. Esa respuesta la puso, sin saberlo, en el camino correcto.

Pronto la canalizaron con Carlos Ordáz, lanzador de softbol con experiencia mundialista en múltiples ocasiones, con quien empezó "desde cero" a construir la técnica que hoy la define. A los 15 años dio el siguiente salto, cuando comenzó a trabajar el picheo de bola rápida y su brazo empezó a ganar velocidad.

Si algo distingue a Itzel es que construyó su carrera lanzamiento por lanzamiento, sin atajos. En 2023 representó a su equipo en la última edición de la Copa Culiacán, y también compitió en un zonal rumbo a la Olimpiada frente a la academia dirigida por la jugadora de softbol profesional, la culichi Arisdelsy Higuera. 

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Fue precisamente bajo la dirección de esa misma entrenadora que Itzel vivió lo que describe como una de las primeras veces que sintió todo lo que podía lograr dentro del círculo: un estatal de Olimpiada ganado ante el equipo de Ahome.

En un estatal en Los Mochis, su equipo obtuvo el segundo lugar, el resultado fue secundario frente a lo que descubrió sobre sí misma: que podía sostener un gran juego aun sin ser la lanzadora más veloz, apoyándose en dos lanzamientos que hoy son su marca personal, el drop y el cambio de velocidad. 

El punto más alto hasta ahora, según Itzel

Esa confianza la acompañó hasta un Macroregional en Torreón, Coahuila, donde su equipo consiguió, invicto, el boleto al Nacional representando a Sinaloa, y hasta los Juegos Nacionales CONADE en Yucatán, donde subió al podio con una medalla de plata.

En noviembre pasado, en la Copa Mazatlán, Itzel lanzó un juego sin hit ni carrera por la vía del knockout y su equipo se coronó campeón.

Hoy lanza alrededor de 56 millas por hora, una velocidad que ella misma describe con humildad, consciente de que su fuerza no está solo en el brazo, sino en la cabeza fría para pichar con inteligencia.

No descuida sus estudios

Nada de esto ha ocurrido en un vacío. Mientras compite, Itzel cursa el segundo año de la licenciatura en Fisioterapia, una decisión que tomó en tercer año de preparatoria, después de que una lesión en el hombro la pusiera en manos de un fisioterapeuta.

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Investigó la carrera, le gustó y decidió estudiarla, en parte porque quiere darles a sus papás las herramientas para estar mejor, y en parte porque entendió que esa ayuda no debería limitarse a los deportistas.

Compaginar ambos mundos exige sacrificios constantes. Entrena entre tres y cuatro días a la semana cuando el tiempo alcanza, y al menos martes y jueves con su entrenador de picheo.

Tiene claro su futuro

No promete títulos ni récords de velocidad. Solo dice que, si la escuela se lo permite, seguirá practicando el deporte que la estresa por querer ser perfecta, pero que también la distrae y la sostiene. 

Ese balance, entre la exigencia del montículo y la vocación de cuidar a los demás, es quizás la versión más real de Itzel Adriana Ochoa López: una picher de softbol originaria de Costa Rica, que, en el camino, también aprendió a sanar.


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Preguntas y respuestas
Erick Valenzuela
Erick Valenzuela

Erick Valenzuela tiene 13 años como periodista, de los cuales, los primeros 8 de ellos daba cobertura temas de seguridad y nota roja, sin embargo, su evolución en el periodismo lo llevó a conocer del tema de salud pública, educación y recientemente el ámbito legislativo. Actualmente se desenvuelve en Tus Buenas Noticias con ediciones impresas en el municipio de Eldorado, y las sindicaturas de Quilá, Costa Rica así como la región Humaya, para contar sus historias, resaltar a su gente y mantener en la memoria colectiva sus tradiciones y subculturas.

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