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En El Tamarindo hay un puesto de jugos y sándwiches que se ha convertido, al paso de los años, en un punto de encuentro para sus habitantes. Se llama "Mucha vida y salud", y detrás de él está Yuri Vianey Ríos Ríos, quien desde hace nueve años ofrece bebidas naturales y alimentos preparados con dedicación.
Casi una década
Todo comenzó cuando Yuri vio a otra joven vender su carreta cerca del Cobaes local y decidió comprarla, aunque confiesa que en ese entonces no sabía preparar jugos ni licuados, es decir, se animó a iniciar su negocio y empezó a preparar a prueba y error en su negocio.

"Pero yo sola aprendí", cuenta con sencillez al recordar cómo aprendió con la práctica diaria, sin que el reto le resultara complicado.
Actualmente, desde las 7:30 de la mañana hasta el mediodía, de lunes a sábado, en su carreta se ofrece jugo verde con nopal, espinaca, apio, piña, naranja y avena, además de betabel, zanahoria, chocomilk, fresa, papaya y su reconocido sándwich de pollo a la plancha.
Constancia en su trabajo
Con el tiempo, Yuri ha llegado a conocer los gustos exactos de cada cliente frecuente: quién prefiere el betabel sin naranja, quién pide el jugo revuelto.

"Ya tengo muchos años", dice, orgullosa de la confianza que ha construido con quienes hoy la reconocen simplemente como "la de los jugos".
Sin embargo, el camino no ha sido fácil. Antes llegó a vender hasta 3,500 pesos diarios; actualmente sus ventas han bajado hasta los 300 o 500 pesos, menciona que derivado del asunto de seguridad en distintas regiones.
No piensa en rendirse
Casada y madre de tres hijos, una joven que recién ingresó a la universidad para estudiar enfermería, una niña de 11 años y un bebé de tres, Yuri sostiene su hogar en equipo con su esposo, combinando el trabajo del puesto con las labores de casa que, como ella misma dice, "no se acaban nunca".

A pesar de la incertidumbre económica, sueña con renovar por completo su carreta, aunque su hija le recuerde que la inversión no siempre se refleja en las ganancias.
"Pero es que me gusta lo que hago", responde con convicción. Esa frase resume, quizás, el espíritu de quienes, como ella, sostienen a su familia con gran sacrificio.









