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A sus 14 años, María Dinorah Valenzuela Valenzuela ya sabe lo que se siente convertir la disciplina en destino.
La alumna de primer año de la Preparatoria de Culiacancito fue elegida ganadora en la categoría "Niña, Niño o Adolescente Ejemplar" del Premio Coltzin al Mérito Ciudadano 2026, un reconocimiento que entrega el Ayuntamiento de Culiacán desde 2002 a quienes, con su ejemplo cotidiano, inspiran a su comunidad.

El camino de la perseverancia
Pero detrás de la noticia hay una historia mucho más larga que una sola ceremonia: es la cuarta ocasión que Dinorah participa en este certamen, y las primeras tres no llegaron con un premio.
"Antes eran los mismos formatos, pero eran menos las cosas. Ahora ya he ganado más concursos, he metido más cosas a mis proyectos", cuenta ella misma, recordando que el año pasado obtuvo una mención honorífica, aunque sin el protagonismo que ahora tendrá en el escenario y en pantalla.
La noticia la sorprendió en casa de su tía, junto a su familia. "La verdad, no podía creer que el esfuerzo que yo le puse a mis proyectos y a mis estudios me llevara hasta este momento", relata.

Su madre, dice, quizá lo esperaba un poco más que ella: "Ya sabe de lo que soy capaz de hacer y de lograr." Esa mención no es casual: fue justamente con el apoyo de su mamá que armó cada uno de los proyectos y reconocimientos que integró para el concurso.
"Desde muy chiquita he sido muy curiosa, me gusta saber y conocer el mundo", cuenta, y esa curiosidad parece ser el hilo conductor de toda su historia.
Corta edad, gran trayectoria
La trayectoria de Dinorah comenzó a los 10 años, cuando cursaba quinto grado. Empezó como regidora en el cabildo infantil, y de ahí saltó a la crónica, un género que la acercó a su verdadera pasión, que es la literatura.

Con ese amor por escribir, ganó primer lugar con su crónica "No dejaré que la bestia muera de hambre", inspirada en el camión recolector de basura de su sindicatura, y hoy, sin dejar esa vena creativa, trabaja en su primer libro.
De la escritura pasó a la ciencia. Se integró al programa Talentos, del que recién egresó, y encontró en la microbiología un espacio donde también ha destacado, pues va en su quinta participación en esa disciplina y casi siempre ha obtenido primeros lugares.
"Me gusta mucho estar activa", resume, con la naturalidad de quien ha aprendido a convertir la curiosidad en método.
Ese ir y venir entre disciplinas, gobierno estudiantil, literatura, microbiología, matemática, no es dispersión, sino más bien es la manera en que esta adolescente de Culiacancito ha construido, proyecto tras proyecto, un currículo que impresiona incluso a quienes llevan años cubriendo este tipo de historias.
Y sin embargo, ella misma recuerda que sigue siendo una joven de 14 años. "Debe haber un balance", dice sobre cómo combina su vida académica con la social. "Me tomo mi tiempo para escribir y también para divertirme con mis compañeras y amigas."

Con los pies en la tierra
Sobre lo que representa este premio, más allá del estímulo económico de 10 mil pesos que recibirá, Dinorah es clara señalando que:
"Principalmente, muy agradecida. Me agrada la idea de que el ayuntamiento esté reconociendo a los jóvenes como yo, que están buscando ser escuchados, y muy orgullosa porque todo el esfuerzo que he invertido en mí y en mis proyectos se está haciendo válido."
Su mirada ya está puesta en el futuro. Piensa especializarse en energías renovables y en bioquímica, aunque no descarta seguir puliendo su camino como escritora. Sueña con estudiar la carrera que elija, viajar por el mundo y, algún día, irse de intercambio.

"Cumpliendo mis metas, escribiendo, sacando más libros, más proyectos, sobresaliendo, que me escuche la gente y los jóvenes en especial", es parte de su plan
Dinorah compartirá el reconocimiento con otras cuatro historias de vida: Otón Echeverría Rodríguez, Claudio Daniel Mesa López, Álvaro Zamorano Flores y Magaly Miquelina Angulo Beltrán, cada una representando una forma distinta de resiliencia.
Dinorah comparte un mensaje para otros jóvenes que, como ella, buscan ser escuchados: "Nunca piensen que por nuestra edad no podemos hacer cosas grandes. Tenemos sueños, ideas y mucho por aportar. Aprovechemos las oportunidades, porque tal vez no se te presenten dos veces, y aprendamos de cada experiencia."









