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En Culiacán, en el fraccionamiento de Alturas del Sur, Blanca Estela y su esposo Regino convirtieron su gusto por preparar y probar diferentes cafés en un negocio familiar donde también participan sus hijos.
En la casa de Blanca Estela Cebrero Zamora y Regino Burgos Díaz, el café siempre ha sido una buena razón para reunirse. Les gustaba salir a conocer cafeterías, probar sabores y descubrir nuevas combinaciones.
También disfrutaban hacerlo en casa, especialmente cuando recibían a las hermanas de Blanca. Preparaban un café diferente, cambiaban ingredientes, probaban mezclas y después lo compartían.
Hasta que un día surgió una pregunta que terminó convirtiéndose en un proyecto: ¿Por qué no emprender con aquello que tanto disfrutaban? Así nació Mi Cielo Café y Postres, un negocio familiar que Blanca y Regino atienden los fines de semana desde su propia casa, en Alturas del Sur.
Un emprendimiento familiar que creció entre cafés en casa

La idea ya la habían considerado desde el año pasado, pero entonces no era el momento. Blanca tenía mucho trabajo con su pastelería, especialmente durante la temporada de noviembre y diciembre, mientras que Regino también tenía compromisos laborales.
Lo intentaron, pero se dieron cuenta de que necesitaban organizarse mejor. Esperaron. Esta vez lo hicieron con más calma y encontraron la manera de combinar sus actividades para darle espacio a Mi Cielo Café y Postres.
Los sábados y domingos, de 5:00 de la tarde a 10:00 de la noche, la cochera de su casa se convierte en una pequeña cafetería donde reciben a vecinos del fraccionamiento. Hay mesas para quienes quieren quedarse a disfrutar y también servicio a domicilio dentro de Alturas del Sur.
Pero lo que ocurre detrás de la barra tiene todavía más historia. Blanca ya tenía un camino entre los postres. La cafetería no fue el primer emprendimiento de Blanca. Ella ya se dedicaba a preparar pasteles y otros productos de repostería desde casa.
Esa experiencia terminó siendo parte importante de la nueva propuesta. Mientras Blanca se encarga de elaborar los postres, Regino participa en las preparaciones, atiende parte de la operación y realiza entregas. Así, cada uno aporta desde lo que sabe hacer.
Y la familia también comenzó a involucrarse. Su hijo, de 12 años, ya ayuda con los pedidos que llegan por WhatsApp. Su hija, de 10, también participa cuando está en casa y puede llevar los productos a quienes deciden quedarse a consumir.
Para Blanca, verlos colaborar tiene un significado especial. No solamente están ayudando en un negocio. También están aprendiendo cómo se construye un proyecto familiar.
La historia detrás de Mi Cielo Café y Postres en Alturas del Sur

En Mi Cielo Café y Postres los sabores van cambiando y la pareja procura incorporar novedades. Entre los más solicitados están los cafés de caramelo y mocha, que pueden pedirse en versión frappé o café helado. Durante esta temporada también ofrecen café Abuelita y café de olla, acompañados con pan de muerto relleno.
Hay opciones con fresas y crema, queso crema, Nutella y nuez. Blanca también prepara crepas, waffles, mini pancakes y fresas con crema, además de otras especialidades que van incorporando poco a poco. La intención es que quien llegue buscando un café encuentre más opciones para acompañarlo.
Y quien no tenga antojo de café pueda elegir entre algún postre, una malteada o una de las diferentes combinaciones dulces.
Novedades en el menú de Mi Cielo Café y Postres cada fin de semana
Hay algo que Blanca cuida especialmente: los productos que ofrece son preparados por ella misma. Los postres salen de su cocina.
La repostería es parte de su oficio y también de la identidad de Mi Cielo Café y Postres. Incluso la manera de atender conserva esa cercanía de un negocio que nació en casa.
Los clientes llegan, hacen su pedido, algunos esperan para llevárselo y otros se quedan en las mesas que Blanca y Regino acondicionaron en la cochera.
Si hace falta espacio, simplemente sacan otra mesa. Es una cafetería que todavía está creciendo al mismo tiempo que aprende de cada fin de semana.
Una idea que sigue creciendo. Blanca sabe que todavía hay mucho por experimentar. Por eso cada fin de semana puede aparecer algo nuevo en el menú. La historia de Mi Cielo Café y Postres comenzó mucho antes de abrir la puerta al público.
Comenzó en la convivencia de Blanca y Regino, en esas tardes en las que preparaban café para sus hermanas, probaban sabores y disfrutaban descubrir qué combinación quedaba mejor. Hoy ese gusto se convirtió en un emprendimiento.
Uno donde trabajan juntos, donde sus hijos ya comienzan a participar y donde los vecinos de Alturas del Sur pueden encontrar un espacio para sentarse a disfrutar un café y algo dulce. Blanca pone en cada postre los conocimientos que ha construido durante años.
Regino acompaña el proyecto y se mueve entre preparaciones y entregas. Sus hijos comienzan a conocer el valor de ayudar. Y así, desde la cochera de su casa, Mi Cielo Café y Postres va convirtiendo una costumbre familiar en una historia de emprendimiento en Alturas del Sur.








































