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Ingeniera mecatrónica de profesión y emprendedora de corazón, Nelly Elizeth Tirado Castillo decidió cambiar los retos de la vida profesional por un nuevo desafío: sacar adelante a su familia a través de un pequeño negocio de tacos de canasta.

Junto a su esposo, Sergio Alan Gutiérrez, veterinario de profesión, emprendió hace poco más de un mes la aventura de instalar “Canasta y sazón”, un pequeño puesto ubicado a un costado del polideportivo de Concordia, donde ofrecen tacos de canasta elaborados con distintos guisos.

Nelly y Sergio Alan se animaron a emprender
Nelly y Sergio Alan se animaron a emprender

Detrás de este proyecto se encuentra una historia de esfuerzo, cambios y búsqueda de mejores oportunidades para sus hijos Santiago y Analí, quienes se han convertido en la principal motivación de la pareja.

De Guadalajara a Concordia, en busca de una vida más tranquila

Nelly relata que durante aproximadamente diez años ella y su esposo vivieron en Guadalajara, Jalisco, conocida como la “Perla Tapatía”, ciudad a la que llegaron con la intención de encontrar oportunidades laborales y desarrollarse en sus respectivas profesiones.

Fue precisamente durante su estancia en Guadalajara cuando conocieron de cerca la tradición de los tacos de canasta. Hace aproximadamente tres años, mientras buscaban una nueva fuente de ingresos, decidieron instalar un pequeño puesto para ofrecer este producto que es común encontrar en distintos puntos de la ciudad.

En Guadalajara fue donde iniciaron su aventura con los tacos de canasta
En Guadalajara fue donde iniciaron su aventura con los tacos de canasta

La experiencia resultó positiva y les permitió descubrir que podían combinar la tradición jalisciense con un ingrediente propio de su tierra: el sazón sinaloense.

“De allá viene la idea de los taquitos de canasta, allá en cada esquina hay esos tacos, bien ricos, rápidos, baratos; allá iniciamos poniéndole el sazón sinaloense y gustaron mucho, eso fue hace tres años”


Sin embargo, aunque el emprendimiento comenzaba a dar resultados, la dinámica de la ciudad también los llevó a replantearse su futuro.

“La vida en la ciudad es muy rápida y mucho más cara que aquí en el pueblo y decidimos venirnos a probar suerte”


Así fue como tomaron la decisión de regresar a su tierra, buscando una vida con un ritmo diferente y mayores posibilidades de disfrutar el crecimiento de sus hijos.

Una nueva oportunidad para emprender en Concordia

De regreso en Sinaloa, la familia llegó inicialmente a Villa Unión, donde comenzaron nuevamente desde cero, “picando piedra” y buscando la manera de establecerse.

Las circunstancias, sin embargo, los llevaron posteriormente a Concordia, municipio donde decidieron continuar con la búsqueda de alternativas para obtener el sustento familiar.

Fue entonces cuando surgió nuevamente aquella idea que había funcionado años atrás en Guadalajara: los tacos de canasta.

La propuesta representaba un reto. A diferencia de otros alimentos más tradicionales y conocidos en Concordia, como los tacos de cabeza o de carne asada, los tacos de canasta no formaban parte de la oferta habitual del municipio.

La incertidumbre estaba presente, pero también la confianza de que un producto diferente podría encontrar su lugar entre los consumidores.

“Le dije a mi esposo: ‘Hay que probar suerte con los taquitos que allá gustaron mucho y acá no hay’. Teníamos el miedo de que es algo que no es de aquí, como los tacos de cabeza o carne asada, pero aun así nos aventamos”


Hace poco más de un mes comenzaron formalmente con “Canasta y sazón”, sin saber con certeza cuál sería la respuesta de los concordenses.

La sorpresa llegó desde los primeros días. Nelly asegura que el producto ha tenido una respuesta favorable y que, prácticamente todos los días, llegan nuevos clientes que conocen el puesto a través de las recomendaciones de otras personas.

“Afortunadamente, desde el primer día están siendo un éxito nuestros tacos; la gente llega y nos dice que nos los recomendaron, que están muy buenos y la gente sigue llegando; fueron aceptados”


Para ella, cada nuevo cliente representa no solamente una venta, sino también una señal de que la decisión de emprender nuevamente fue acertada.

Santiago y Analí, la razón para seguir creciendo

Como ocurre con muchos pequeños negocios familiares, detrás de “Canasta y sazón” existe una motivación que va más allá de generar ingresos.

Para Nelly y Sergio, sus principales razones para levantarse cada día y continuar trabajando son sus hijos Santiago y Analí.

El emprendimiento representa una oportunidad para construir poco a poco una fuente de ingresos propia y, al mismo tiempo, permanecer cerca de su familia.

En esta nueva etapa tampoco han estado solos. Nelly destaca que el respaldo de su mamá, la conocida maestra Nelly, ha sido fundamental, pues les brinda apoyo en todo lo que está a su alcance.


Con apenas poco más de un mes de haber iniciado, la pareja ya tiene claro que su proyecto no terminará en un pequeño puesto instalado a un costado del polideportivo.

La meta es continuar creciendo y, si las condiciones lo permiten, convertir “Canasta y sazón” en un establecimiento donde las familias puedan sentarse, convivir y disfrutar de los diferentes guisos que preparan.

“Si sigue funcionando como hasta el día de hoy, vamos a seguirle hasta que sea un restaurante donde la gente pueda llegar a comerse algo rico, rápido y barato. Tenemos la intención de crecer”


Por ahora, la ingeniera mecatrónica deja a un lado los conocimientos adquiridos en las aulas para concentrarse en otra faceta de su vida: la de comerciante, cocinera y madre de familia.

Su esposo también combina actividades. Aunque trabaja diariamente a su lado en la preparación y venta de los tacos, Sergio Alan continúa ofreciendo sus servicios como veterinario cuando alguna persona requiere de su atención profesional.

Entre el trabajo, la preparación de los alimentos y el esfuerzo por sacar adelante el negocio, ambos construyen poco a poco un proyecto que nació de una tradición jalisciense, pero que encontró una nueva identidad al incorporar el sabor sinaloense.

“Canasta y sazón” es, para Nelly, mucho más que un puesto de comida. Es una apuesta por el trabajo propio, por las oportunidades que pueden surgir aun cuando se empieza prácticamente desde cero y, sobre todo, por el futuro de sus hijos.

“La vida nos trajo de vuelta a la tierra para tener una vida más tranquila”



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Preguntas y respuestas
Jesús López
Jesús López

Egresado de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Sinaloa. 

Más de diez años de experiencia como periodista, laborando para diversos medios de cobertura estatal, como corresponsal en la zona sur del Estado de Sinaloa. Y actualmente enfocado en el periodismo constructivo.

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