Si quieres paz, empieza por tu ejemplo
La paz no empieza en los gobiernos ni en las calles: empieza en cada persona. Respetar, escuchar, trabajar y tratar bien a los demás puede transformar hogares, colonias y comunidades enteras.


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QUIERES PAZ, PON EL EJEMPLO
Respeta, apoya, no critiques, participa, no grites, no pelees.
Trata bien a todos.
Cómo te gustaría que te trataran.
Empieza por ti.
Luego por tu casa.
Después por tu colonia.
Y si quieres sigue con tu ciudad.
Da ejemplo de respeto, trabajo y honradez.
Trata bien a tu mujer, a tus padres, a tus hijos.
A tus amigos, compañeros, colaboradores, clientes, vendedores, dependientes.
A todos.
No hables mal de lo demás.
Ni de tu familia, ni de tus amigos, ni de tus compañeros.
Tampoco de las autoridades.
De nada sirve criticarlas.
Apoya lo que te gusta.
Todos hacemos nuestro mejor esfuerzo.
Los policías dan sus vidas por ti y por todos.
Sus familias sufren mucho cuando los matan.
Los culpables de estas tragedias son los malos, los criminales, los delincuentes.
Ellos son los únicos culpables.
Los malos son los que matan, torturan, secuestran, roban, violan, etc.
Causan daños a toda la comunidad, a todos los ciudadanos.
A unos les hace daño directo, los matan, roban, etc.
A otros daños indirectos, temor, miedo, quiebre de negocio, pérdida de trabajo.
Si quieres hablar mal de alguien habla mal de los malos, ellos son los únicos culpables.
Las fuerzas armadas, los policías y las autoridades no son las culpables.
Habrán algunos corruptos, pero no es la generalidad.
No se debe criticar, ofender, agredir, a los que están haciendo su mejor esfuerzo.
Menos a los que están dando sus vidas por nosotros.
Tú puedes hacer mucho por la paz.
Con tu ejemplo.







