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México.- A sus 16 años, Ángela Karime Venegas Hernández llevó un proyecto científico desarrollado en Tamaulipas hasta una competencia internacional en Indonesia, donde obtuvo una medalla de oro por una propuesta que explora una forma distinta de combatir el fuego: utilizar ondas sonoras para apagar pequeñas llamas.
La estudiante del Centro de Estudios Tecnológicos Industrial y de Servicios (CETis) 78, ubicado en Altamira, destacó con su proyecto de extintor acústico durante la Indonesia International Applied Science Project Olympiad 2026, un encuentro celebrado del 13 al 18 de octubre, en el que participaron alrededor de 110 proyectos de 25 países.
La propuesta busca aprovechar las propiedades físicas del sonido para interferir en el proceso de combustión, sin recurrir a los agentes utilizados habitualmente en los extintores convencionales. Su reconocimiento coloca el trabajo de la joven tamaulipeca entre los proyectos distinguidos en esta competencia internacional.

¿Cómo funciona el extintor acústico creado por la estudiante de Tamaulipas?
A diferencia de los extintores tradicionales, que utilizan agua, espuma, polvo químico u otros agentes para controlar las llamas, el proyecto de Ángela Karime explora el uso de ondas acústicas como herramienta para combatir incendios de pequeña escala.
El principio científico consiste en generar sonido con determinadas frecuencias e intensidades para alterar las condiciones que permiten que una llama se mantenga encendida. La interacción de las ondas sonoras con la llama puede modificar el movimiento del aire y dificultar la continuidad de la combustión en ciertas condiciones experimentales.
Este tipo de tecnología se investiga como una alternativa para aplicaciones específicas, aunque su eficacia depende de factores como las características del fuego, la frecuencia del sonido, la intensidad acústica y las condiciones del entorno.
Por ello, el dispositivo debe entenderse como una propuesta tecnológica en desarrollo y no como un sustituto demostrado de los extintores convencionales para cualquier tipo de incendio.

De Altamira a Indonesia: así reconocieron su proyecto científico
Para desarrollar y presentar su propuesta, Ángela Karime contó con la asesoría del profesor Arturo Hernández Muñoz, quien la acompañó durante el proceso de preparación del proyecto.
Su participación en la competencia internacional se tradujo en una medalla de oro y en el diploma Free Registration I24SPO 2026 Indonesia International Applied Science Project Olympiad.
Además, recibió el reconocimiento especial IYSA Semi Grand Award, que le abrió la posibilidad de participar en el evento virtual I2ASPO 2026, organizado por la Indonesian Young Scientist Association (IYSA).
Esta acreditación representa una nueva oportunidad para que la estudiante continúe presentando su propuesta en espacios internacionales dedicados a la ciencia y la tecnología.
El resultado llegó en una competencia con alrededor de 110 proyectos procedentes de 25 países, una participación que, de acuerdo con la propia estudiante, hizo especialmente significativo el reconocimiento.

“Dejamos muy en alto el nombre de México y Altamira”
Tras conocer los resultados, Ángela Karime compartió su emoción por la medalla y la acreditación obtenidas durante el certamen, en declaraciones publicadas por El Sol de Tampico.
“Pues estoy muy emocionada por el premio y la acreditación al otro evento. Estamos muy contentos y emocionados porque eran demasiados proyectos los que competían y había muy buenos, la verdad. Pero nos fue bien y dejamos muy en alto el nombre de México y Altamira”, expresó la joven.
Su testimonio refleja la importancia que tuvo el reconocimiento para ella y para quienes participaron en el desarrollo de la propuesta.
Con su extintor acústico, la estudiante del CETis 78 de Altamira consiguió llevar un proyecto escolar a una competencia internacional y obtuvo una nueva acreditación para continuar su participación en encuentros científicos.
Su experiencia también pone de relieve el papel de la formación tecnológica, la asesoría docente y las competencias científicas como espacios para que estudiantes mexicanos desarrollen ideas y exploren soluciones a problemas concretos.










