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Culiacán, Sinaloa.- La barda perimetral de la Escuela Primaria Profesor Enrique Félix Castro, en la colonia Industrial El Palmito, dejó de ser solamente un límite físico para convertirse en un espacio que comunica ideas, identidad y esperanza a través de la pintura.
Arte que cuenta una historia desde la escuela
Las imágenes muestran una composición en la que naturaleza, educación y deporte se encuentran. Uno de los primeros elementos que llama la atención es un joven beisbolista acompañado por una pelota, una referencia al deporte como espacio de disciplina, convivencia y formación.

La figura infantil coloca a los estudiantes en el centro del relato: son ellos quienes pueden encontrar en la escuela herramientas para desarrollar sus capacidades.
A lo largo del mural aparecen también abejas, flores, hojas y panales. Estos elementos permiten una lectura relacionada con la naturaleza y el trabajo colectivo. La abeja, particularmente, funciona como una imagen de colaboración: cada integrante aporta a una tarea común y el resultado depende de la participación de todos.
Educación, naturaleza y trabajo en equipo
En otra sección aparece una estudiante con bata blanca, rodeada de flores y estructuras de panal. La imagen conecta el aprendizaje escolar con la curiosidad, la ciencia y la posibilidad de imaginar futuros profesionales.
No se presenta la educación únicamente como un salón de clases, sino como una puerta hacia distintas vocaciones.
Las flores aportan otro mensaje. Sus diferentes tamaños, formas y colores sugieren diversidad y crecimiento, mientras que las hojas y el paisaje verde vinculan la escuela con el cuidado del entorno. El cielo azul que recorre buena parte de la composición genera, además, una sensación de amplitud y libertad.
Visualmente, el mural utiliza figuras grandes, contornos definidos y colores intensos para que el mensaje pueda reconocerse desde la calle. La continuidad de los elementos —abejas, flores, panales, vegetación, estudiantes y deporte— hace que las distintas escenas formen una sola historia.
Impulsada por Vamos Pintando y SUMA Sociedad Unida IAP, con participación de la comunidad escolar, la obra muestra cómo una barda puede convertirse en un punto de encuentro entre arte y comunidad.
Más que decorar el entorno, las imágenes invitan a mirar la escuela como un lugar donde se aprende, se convive, se trabaja en equipo y también se construyen sueños.














