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Culiacán, Sinaloa.- El periodismo cambia de plataformas, herramientas y formas de llegar a las personas, pero hay algo que permanece: la responsabilidad de informar con rigor, ética y compromiso con la sociedad.
En el marco del 53 aniversario de Noroeste, cuatro periodistas que fueron parte de distintas etapas de la evolución multimedia del medio compartieron sus experiencias con estudiantes durante el panel “De la tinta al pixel: evolución digital con rigor periodístico”, realizado en el Auditorio del Tec de Monterrey, Campus Sinaloa.
La conversación fue moderada por Karen Bravo, quien actualmente dirige el equipo que produce los noticieros de Noroeste, y reunió a José Alfredo Beltrán, Janneth Aldecoa, Héctor Castro y Gabriel Mercado.
El encuentro permitió mirar hacia atrás para recordar cómo el periodismo pasó de las páginas impresas a los sitios web, las transmisiones en vivo y las redes sociales, pero también para hablar de los retos que acompañan esta transformación.

De las primeras transmisiones a las redes sociales
Héctor Castro recordó que su trayectoria en Noroeste le permitió vivir buena parte de esta transformación desde dentro de la redacción.
“Tengo 29 años trabajando en el periódico, me ha tocado vivir algunas etapas de lo que ha sido la producción de los contenidos”, compartió al recordar los primeros cambios que comenzaron a darse con la llegada de internet.
Explicó que entre 2008 y 2009 comenzó a sistematizarse el uso de internet para informar y que, posteriormente, llegaron las primeras transmisiones en vivo.
En aquellos años, las herramientas eran mucho más sencillas. Había cámaras fijas, micrófonos básicos y una dinámica de trabajo todavía pensada principalmente para el periódico del día siguiente.
Con el tiempo, las redes sociales comenzaron a modificar esa rutina y los periodistas tuvieron que aprender a informar prácticamente en tiempo real.
Por su parte, Janneth Aldecoa recordó aquellos primeros años frente a las cámaras como una etapa complicada, pero también especial.
“Fue un comienzo bastante tosco, sí, pero también fue muy bonito”, recordó.

La periodista contó que al principio trabajaban con una cámara pequeña y equipo limitado, mientras descubrían una nueva manera de comunicarse con las audiencias.
También recordó cómo las transmisiones permitieron que los lectores tuvieran una participación más directa.
“Soltar ya la información, subirla a la web y que esté ahí todo el día y al día siguiente el seguimiento”, explicó al hablar de la dinámica que comenzó a construirse con las nuevas plataformas.
La credibilidad también migró al mundo digital
Uno de los principales temas de la conversación fue la manera en que los medios podían trasladar la credibilidad del periódico impreso a los nuevos formatos.
Para José Alfredo Beltrán, la transformación digital no podía entenderse solamente desde la tecnología, sino desde la esencia del periodismo.
En ese sentido, habló de la importancia de mantener prácticas como el contraste de fuentes, la verificación y la inclusión de distintas voces.
La llegada de las redes sociales también abrió la puerta a nuevas audiencias y modificó la manera en que las personas consumen información.
Gabriel Mercado destacó que los cambios tecnológicos hicieron necesario que los medios buscaran nuevas formas de conectar con sus lectores.
Recordó que años atrás la mayoría de las personas conocía el periódico impreso, mientras que con la llegada de los teléfonos inteligentes y las redes sociales comenzaron a aparecer nuevas formas de informarse.
“Los medios de comunicación no se podían quedar”, señaló al explicar por qué fue necesario trasladar los contenidos a las plataformas que comenzaban a utilizar las audiencias.
La conversación también abordó el crecimiento de la desinformación y el clickbait, así como la responsabilidad de los medios frente a un entorno donde cualquier persona puede publicar contenidos desde un teléfono celular.
Informar en tiempos de desinformación
Durante el panel, Karen Bravo planteó a los participantes cómo pueden las audiencias distinguir entre información periodística y contenidos que buscan únicamente generar visitas o interacciones.

La moderadora puso sobre la mesa el papel de las redes sociales y preguntó cómo educar a las audiencias frente a publicaciones que pueden parecer noticias, pero que terminan alejándose de una información seria.
Ante este escenario, los panelistas destacaron la necesidad de mantener procesos de investigación y verificación.
Gabriel Mercado señaló que el uso de las redes sociales no elimina la especialización del periodismo y consideró importante que los medios puedan incluso acercarse a los creadores de contenido para conocer nuevas historias, pero desde una cobertura responsable.
La conversación dejó así una idea compartida: las plataformas pueden cambiar, pero la responsabilidad de informar permanece.
Un oficio que también se hace con valentía
El encuentro también abrió espacio para hablar de una realidad que forma parte del ejercicio periodístico en Sinaloa: los riesgos de informar en contextos de inseguridad.
Algunos de los participantes compartieron experiencias personales relacionadas con presiones y situaciones de riesgo derivadas de su trabajo.
Reconocieron que ejercer el periodismo puede generar miedo, especialmente cuando una investigación o una publicación incomoda a quienes son señalados.
Sin embargo, también hablaron de la pasión que existe detrás de este oficio y de cómo esa convicción lleva a muchos periodistas a continuar buscando historias y contando lo que ocurre.
Uno de los participantes resumió esa parte del oficio con una frase que quedó entre las reflexiones del encuentro:
“Este oficio se hace con mucho corazón, con mucho corazón y con mucho gusto.”
Y se destacó que el rigor periodístico funciona como una herramienta fundamental para respaldar el trabajo de quienes informan.
Investigar, verificar y contar con elementos que sustenten cada publicación permite darle mayor peso a la información y responder de manera profesional ante posibles cuestionamientos o presiones.

Historias que permanecen
Además de hablar de tecnología, seguridad y desinformación, los panelistas también recordaron algunas de las historias y personajes que marcaron sus años en los medios.
Entre risas y recuerdos aparecieron entrevistas con deportistas, creadores de contenido, personajes de televisión y otras figuras que pasaron por los espacios informativos de Noroeste.
Esos recuerdos mostraron otra cara del periodismo: la posibilidad de conocer personas, descubrir historias y conservar momentos que permanecen en la memoria mucho después de que termina una transmisión.
Al dirigirse a las nuevas generaciones, los participantes reconocieron que quienes comienzan hoy encontrarán un oficio muy diferente al que ellos conocieron.
Las herramientas seguirán cambiando y las audiencias continuarán encontrando nuevas maneras de informarse, pero la esencia del trabajo periodístico permanecerá en investigar, preguntar, contrastar, verificar y contar historias con responsabilidad.
Porque el periodismo no solo ha pasado de la tinta al pixel. También ha aprendido a encontrar nuevas maneras de estar cerca de la gente, sin perder el compromiso de informar con rigor y humanidad.
Participante del Panel de la tinta al pixel
- José Alfredo Beltrán
- Janneth Aldecoa
- Héctor Castro
- Gabriel Mercado
- Karen Bravo






