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La Iglesia de San José, ubicada en la calle José María Canizalez del Centro Histórico de Mazatlán, conserva una historia ligada al origen religioso y social del puerto.
De acuerdo con la placa histórica colocada en el recinto, es el templo católico más antiguo de la ciudad.
Un templo construido con donativos
La construcción fue iniciativa del padre Francisco Gómez, párroco de Villa Unión, y se realizó gracias a los donativos de los señores John Parrot Scarborough y Compañía.
Durante sus primeros años, la iglesia fue la sede parroquial de Mazatlán, función que mantuvo hasta la construcción de la nueva parroquia, hoy Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción. 
Por varios años, la administración del templo estuvo a cargo de la Orden de los Carmelitas Descalzos.
El recinto fue construido con adobe y techado de palma, con la participación de campesinos, pescadores y misioneros.Estos elementos reflejan las condiciones y la colaboración comunitaria que marcaron los primeros años de Mazatlán.
Testigo de episodios históricos
Entre las anécdotas vinculadas con la iglesia destaca la celebración de un solemne Te Deum el 6 de julio de 1866, con motivo del natalicio del emperador Maximiliano de Habsburgo.
El templo está dedicado a San José, considerado protector del hogar, la familia y el trabajo. Su presencia en el Centro Histórico lo convierte en un punto importante para comprender la evolución religiosa y urbana de Mazatlán. 
Recientemente, la fachada fue iluminada durante un evento organizado por el Consejo Rector del Centro Histórico. La actividad incluyó un concierto de cuerdas, un ensamble con coro y la participación de un grupo de rock.
Aunque la iluminación duró solo algunas horas, la iniciativa devolvió la atención pública a este antiguo recinto religioso y permitió que habitantes y visitantes apreciaran su valor histórico.
La Iglesia de San José permanece así como un testimonio vivo de la memoria, la fe y la participación comunitaria que ayudaron a construir Mazatlán.















