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Para Ti

La problemática delincuencial que aqueja nuestro estado genera adversas consecuencias en nuestro entorno social y familiar, encontramos uno particularmente doloroso que es el encarcelamiento de nuestros adolescentes cuando cometen delitos graves.

Nuestra legislación prohíbe castigar con medida de internamiento a los menores de 12 años que infringen la ley, las medidas de privación de la libertad se utilizan como medida excepcional, sólo se imponen por delitos graves.

La ley considera que son adolescentes aquellas personas cuya edad fluctúa entre los doce a menos de dieciocho años; los cuales son clasificados en 3 grupos etarios: el etario I de 12 a 14 años, el etario II de 14 a 16 años y el etario III de 16 a los 18 años y el adulto joven a los mayores de 18 años recluidos por haber delinquido cuando eran menores de edad.

La comunicación familiar, el acompañamiento y la educación son fundamentales para prevenir conductas delictivas durante la adolescencia
La comunicación familiar, el acompañamiento y la educación son fundamentales para prevenir conductas delictivas durante la adolescencia

Factores que impulsan el encarcelamiento de adolescentes en Sinaloa

El Centro de Internamiento para Adolescentes (CIPA) ubicado en la ciudad de Culiacán, es la institución donde son internados los adolescentes y es el único centro en el estado, donde hay actualmente 167 adolescentes privados de su libertad.

Los principales factores que favorecen la decisión del adolecente a delinquir son:

  1. La precariedad laboral y los bajos salarios crean un entorno donde los espacios de desarrollo son percibidos como inaccesibles para salir de la pobreza.
  2. La deserción escolar y el rezago educativo.
  3. La ausencia de espacios deportivos, centros culturales, transporte accesible, debilita el tejido social en las periferias y zonas marginadas.
  4. Violencia intrafamiliar, genera rupturas tempranas del núcleo protector.
  5. Vivir en entornos donde los grupos criminales ejercen control, normaliza la presencia de actividades ilícitas y reduce la percepción del riesgo penal o moral.
  6. El reclutamiento mediante amenazas a la familia, manipulación, engaño con ofertas de empleo falsas o explotación.
  7. La búsqueda de pertenencia y protección, reconocimiento y estatus económico y mayormente debido al abuso en el consumo de drogas.

El internamiento de adolescentes arroja como consecuencia negativa entre otras, que interrumpan sus estudios, se relacionan con otros adolescentes vinculados a organizaciones criminales, estigmatiza y desvincula al menor con su entorno familiar y social, provoca un daño psicológico al interrumpir su sano desarrollo mental.

Medidas preventivas para evitar la delincuencia juvenil en Sinaloa

Medidas preventivas sugeridas para tratar de evitar que los adolescentes delincan:

  1. Comunicación activa, establecimiento de límites, modelar conductas positivas, rechazar la violencia doméstica, fomentar la autoestima y el sentido de valía, apoyar actividades escolares, facilitar talleres de oficios, habilidades digitales, para que tengan un sustento económico independiente.
  2. Fomentar disciplinas deportivas, artes, música o actividades comunitarias en su tiempo libre y canalicen la energía positivamente.
  3. Apropiación del espacio público, mediante la recuperación de parques, canchas y centros comunitarios iluminados y seguros que disminuyan las zonas de riesgo.
  4. Enseñar herramientas para gestionar la frustración, la ira y la presión social de grupo sin recurrir a la violencia, tratamiento preventivo para la ansiedad, la depresión y el consumo de drogas que con frecuencia actúan como detonantes.
  5. Prevención del Reclutamiento.
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