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Un hallazgo arqueológico bajo el Hospital Hôtel-Dieu, en la Île de la Cité de París ha reavivado una de las grandes preguntas sobre los orígenes de París: ¿estuvo realmente Lutecia en esta isla del Sena?
Los investigadores han encontrado una estructura de unos 20 metros de longitud que podría corresponder a una antigua fortificación de los parisios, el pueblo galo que habitaba la región.
El descubrimiento no demuestra todavía que allí se encontrara el centro de la Lutecia gala. Sin embargo, la combinación de una construcción de piedra y madera con restos quemados y material orgánico datado entre 200 a. C. y 10 a. C. convierte el hallazgo en una pieza especialmente relevante para resolver un debate arqueológico que lleva décadas abierto.

El muro que apareció a cuatro metros de profundidad
La estructura salió a la luz durante unas excavaciones arqueológicas iniciadas en febrero en un patio del Hospital Hôtel-Dieu, situado junto a la catedral de Notre Dame.
El tramo localizado alcanza aproximadamente 20 metros de longitud y un metro de altura y permaneció enterrado a unos cuatro metros bajo la superficie.
Uno de los aspectos que más interés ha despertado entre los arqueólogos es su sistema constructivo. El muro combina piedra y madera, una técnica asociada a las fortificaciones galas de la época.
Pero hay otro detalle que podría resultar todavía más importante: junto a la estructura aparecieron restos de madera quemada, semillas carbonizadas y otros materiales afectados por el fuego.
Las pruebas de carbono realizadas sobre el material quemado sitúan los restos entre 200 a. C. y 10 a. C., un intervalo que incluye uno de los episodios decisivos de la historia de la Galia: la campaña romana contra los parisios en el año 52 a. C.
¿Podría ser la Lutecia que describió Julio César?
La posibilidad resulta especialmente llamativa por una razón histórica.
En La guerra de las Galias, Julio César describió Lutecia como un asentamiento situado en una isla del Sena y conectado con las orillas mediante puentes. Durante la campaña romana del 52 a. C., según el relato del general romano, los galos destruyeron e incendiaron parte de sus posiciones antes de la llegada de las tropas dirigidas por Tito Labieno.
Ahora, los arqueólogos tienen ante sí una estructura de posible origen galo acompañada de evidencias de fuego.

La coincidencia es sugerente, pero no permite afirmar todavía que el muro sea el escenario descrito por César. Será necesario determinar con mayor precisión cuándo se construyó, para qué se utilizó y qué relación tuvo con el asentamiento de los parisios.
“Podríamos estar ante uno de los restos más importantes jamás descubiertos para comprender la Lutecia gala”, afirmó la ministra francesa de Cultura, Catherine Pégard.
La propia responsable de Cultura ha llamado a mantener la prudencia y ha señalado que todavía deben establecerse la función y la cronología exactas de la estructura.
El hallazgo vuelve a abrir el debate sobre el origen de París
Durante mucho tiempo, la Île de la Cité ha sido considerada uno de los principales candidatos para localizar el núcleo de la antigua Lutecia.
La teoría encaja además con la descripción de César y con la importancia que posteriormente adquirió la isla durante el desarrollo de la ciudad romana y medieval.
Sin embargo, no existe un consenso definitivo.
Otra hipótesis arqueológica sitúa el principal asentamiento de los parisios en Nanterre, al oeste de la actual París. Los descubrimientos realizados en esa zona han alimentado durante años el debate sobre dónde se encontraba realmente el centro político y urbano de los parisios antes de la conquista romana.
El nuevo muro podría aportar información decisiva a esa discusión si los análisis consiguen demostrar que formaba parte de una estructura defensiva vinculada al asentamiento galo.

La clave estará en lo que escondan las muestras quemadas
Los investigadores continuarán estudiando los restos encontrados alrededor del muro para intentar reconstruir la historia de la estructura.
Las muestras de madera y otros materiales carbonizados pueden ayudar a establecer cuándo se produjo el incendio. Al mismo tiempo, el análisis de las semillas y de los revestimientos permitirá conocer mejor el contexto en el que fue construido y utilizado el recinto.
Para los arqueólogos, la pregunta fundamental es si se trata simplemente de una estructura de época gala o si, además, puede identificarse como parte de la fortificación del oppidum de los parisios.
Si esta segunda posibilidad se confirma, el hallazgo tendría una importancia excepcional para comprender cómo era París antes de convertirse en una ciudad romana.

Un descubrimiento que podría cambiar la historia de Lutecia
La excavación bajo el Hôtel-Dieu no ha resuelto todavía el misterio sobre el emplazamiento exacto de Lutecia. Pero sí ha proporcionado algo que los investigadores llevaban mucho tiempo buscando: evidencias materiales de presencia gala en la Île de la Cité.
La combinación de una posible fortificación, restos de madera y piedra, señales de incendio y una cronología que incluye el año 52 a. C. convierte el hallazgo en una nueva pieza del rompecabezas.
Ahora los análisis arqueológicos tendrán que determinar si ese muro fue realmente parte de la Lutecia de los parisios y si sus restos pueden relacionarse con el episodio de destrucción descrito por Julio César.
Por el momento, la conclusión más importante es también la más prudente: el muro podría aportar una de las evidencias arqueológicas más relevantes sobre la Lutecia gala, pero todavía no demuestra por sí solo que la antigua ciudad estuviera exactamente donde se encuentra hoy la Île de la Cité. Con información de AFP









