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Culiacán, Sinaloa.- La capital sinaloense recibe por primera vez en México a WOLF, un espectáculo de la compañía australiana Circa que combina acrobacias de alto nivel, danza y teatro físico para explorar la individualidad, los vínculos y la fuerza de trabajar en equipo.
La propuesta se presenta este 27 y 28 de octubre en el Teatro Pablo de Villavicencio, como parte de la Temporada Otoño-Invierno de la Sociedad Artística Sinaloense (SAS), con una experiencia escénica que invita al público a descubrir las distintas facetas de la naturaleza humana a través del comportamiento de los lobos.
Durante una rueda de prensa, representantes de la SAS y del Instituto Sinaloense de Cultura (ISIC), junto con integrantes de la compañía, compartieron detalles sobre esta producción internacional, que tiene en Culiacán su única parada en Latinoamérica dentro de esta gira.
La directora de la SAS destacó que WOLF reúne las características que busca la organización en su programación: una compañía con trayectoria internacional, una propuesta escénica de calidad y un trabajo acrobático capaz de sorprender al público.
"Es un espectáculo que te deja sin aliento, sobre todo por las acrobacias que realizan, la técnica que utilizan en el escenario y también por la música, con sonidos electrónicos envolventes", compartió al invitar a la ciudadanía a conocer la propuesta.
También expresó el orgullo de recibir una producción de esta magnitud en la capital sinaloense. "Podemos sentirnos muy orgullosos de que vamos a tener este espectáculo de primer nivel en Culiacán", señaló.
Por su parte, Juan Avilés, director del Instituto Sinaloense de Cultura, destacó la colaboración que durante años han mantenido ambas instituciones para acercar propuestas artísticas de distintas partes del mundo.
"La alianza entre la SAS y el ISIC forma parte del patrimonio institucional que tenemos los sinaloenses para la diversificación y el desarrollo artístico de Sinaloa", expresó.
Añadió asimismo que la infraestructura cultural del estado está a disposición de la sociedad artística para hacer posibles eventos que enriquecen la oferta cultural de la entidad.

Diez acróbatas dan vida a la naturaleza de los lobos
En escena, diez artistas dan vida a personajes con identidades propias. A través de sus movimientos, vestuarios y relaciones, la obra explora el comportamiento individual y la manera en que una comunidad puede encontrar su fuerza en la unión.
Nathan Roll, director residente del espectáculo, explicó que WOLF combina acrobacia de piso, acrobacia en pareja y disciplinas aéreas con elementos de danza y teatro físico.
"Es un espectáculo de circo contemporáneo que combina circo, teatro físico y danza en una sola propuesta", explicó.
Daniel O'Brien, uno de los acróbatas que participa en la producción y quien ha acompañado su proceso creativo desde el inicio, compartió que la creación de los personajes surgió de preguntas sobre la identidad, la pertenencia y las distintas formas en que las personas se relacionan con su entorno.
Durante los dos meses que tomó desarrollar la obra, los artistas exploraron aquello que los hace diferentes y las ocasiones en que pueden sentirse parte de un grupo o fuera de él. La intención no fue construir movimientos que se vieran bonitos desde el primer momento, sino descubrir qué sensaciones podían transmitir con sus cuerpos.
"No se trataba de cómo se veía algo, de si era bonito o estético, sino de cómo nos hacía sentir y cómo reaccionaba nuestro cuerpo", explicó O'Brien sobre la exploración que dio forma a los movimientos y personajes.
Cada intérprete desarrolló una identidad propia, con características que incluso pueden contrastar con su personalidad fuera del escenario. "Es interesante ver cómo desarrollan sus propios personajes, que pueden ser completamente opuestos a quienes son en realidad", comentó el acróbata.
La obra juega con los contrastes de estos animales, capaces de mostrarse feroces y poderosos, pero también tranquilos, juguetones o vulnerables.
A través de estas características, los artistas encuentran puntos de conexión con las emociones y los comportamientos humanos. La confianza mutua también resulta indispensable para llevar la propuesta a escena.
Los diez acróbatas trabajan bajo una dinámica familiar en la que cada integrante depende de sus compañeros para ejecutar los movimientos con seguridad. Cuidarse unos a otros es parte esencial de una presentación en la que la coordinación puede marcar la diferencia.

Una manada que también habla de las personas
Uno de los temas centrales de WOLF es la relación entre la individualidad y la vida en comunidad. Así como cada lobo tiene su propia personalidad, la manada encuentra formas de convivir y avanzar en conjunto.
Al hablar sobre lo que descubrieron durante el proceso creativo, O'Brien destacó la dimensión familiar de estos animales lo cual comparten con los humanos.
"Los lobos son una manada, pero también son una familia", compartió.
Por otro lado, la exigencia física es algo que se tiene que tomar con seriedad. Tienen que asegurarse de que sus cuerpos estén preparados, no solamente físicamente, sino también mentalmente, explicó al hablar de las exigencias del espectáculo.
Durante las giras,
los artistas dedican tres horas a prepararse antes de cada función: una para el trabajo personal y dos más para practicar y repasar los movimientos. Los últimos boletos están disponibles en sas.org.mx, en Casa SAS o a través del teléfono 667 101 5760. Con diez acróbatas que transforman sus cuerpos en una manada, WOLF propone mirar de otra manera los vínculos que construimos con quienes nos rodean. Porque, más allá de las acrobacias, la obra recuerda que reconocer nuestras diferencias, confiar en los demás y encontrar un lugar al cual pertenecer también son parte de lo que nos hace humanos.
¿Por qué son importantes apoyar este tipo de eventos?
Crean comunidad: reúnen a las personas en experiencias compartidas. Amplían la oferta cultural: permiten disfrutar espectáculos de talla internacional sin salir de la ciudad.









