Amor y emprendimiento: la historia de Sofía, Julián y su frutería en Pradera Dorada en Mazatlán
Se conocieron en Facebook y su amor dio origen a una familia emprendedora que inició una frutería hace seis años. Hoy con la venta de frutas, verduras y camarones frescos Sofía y Julián siguen juntos trabajando por sus sueños.


Un amor moderno, de esos que nacen en las redes sociales, es el origen de un emprendimiento familiar en Pradera Dorada, en Mazatlán.
Sofía y Julián se conocieron por Facebook en 2018 y ahí comenzó su historia juntos y las ganas de trabajar para salir adelante y formar una familia, que hoy surte de frutas y verduras frescas, camarones y huevos a los habitantes de Pradera Dorada y sus alrededores. 
La pareja llegó a Mazatlán como muchas personas de otras ciudades de México, en busca de mejores oportunidades de trabajo que les permitieran tener una buena calidad de vida en este puerto que le abre los brazos a la gente buena y trabajadora.
Julián es originario de Cuernavaca, Morelos, allá, en el sur del país nació en una familia dedicada al campo, a la construcción y al comercio. Desde niño aprendió a trabajar en todas las actividades que desarrollaban sus abuelos, padres y tíos.
“Vengo de familia de obreros, del campo y muchos se dedican a la verdura. Mis tíos eran albañiles, mi abuelo era del campo el sembraba de todo y nosotros de niños a todo le entrábamos, nos mandaban a vender verdura en las casas y de ahí a la escuela y luego otra vez al trabajo”, explica.
Desde los 8 años Julián empezó a entender del negocio de venta de frutas y verduras a lo que se dedicó durante su niñez y juventud mientras combinaba los estudios con el trabajo al lado de su familia. 
Julián emprendió el vuelo y dejó Cuernavaca durante unas vacaciones en Mazatlán, en el año 2000. Decidió que se quedaría a vivir en el puerto pues la ciudad le gustó y supo que los sueldos eran un poco mejores que en su tierra.
Así que buscó trabajo en la obra y encontró un empleo como peón de albañil. Con el tiempo trabajó en una empresa constructora, donde se dedicó a edificar viviendas en un fraccionamiento durante varios años en los que fue ascendiendo de puesto.
Cuando la empresa lo liquidó, Julián decidió emprender con ese dinero. Inició entonces con el negocio que conocía desde niño, ahora como su propio jefe vendiendo frutas y verduras frescas en su casa en Loma Bonita, en Mazatlán.
Una pareja que combina su amor y esfuerzo para ofrecer lo mejor a su comunidad
Julián cuenta que, en un viaje a Los Cabos donde también decidió buscar oportunidades de trabajo, mientras navegaba por la red social de Facebook vio la foto de Sofía y aunque no sabía mucho de redes y relaciones virtuales decidió hablarle.
“Le pregunté que si estaba casada y me dijo que estaba sola trabajando y le dije: yo estoy en Los Cabos si quieres venir aquí hay mucho trabajo y podemos salir adelante. Dijo que sí, le compré el boleto de avión y me la traje, fui hasta Tijuana por ella porque tenía miedo de venirse sola”, dice Julián con una sonrisa.

Sofía recuerda que no tenía confianza en las relaciones virtuales, pero con Julián se sentía a gusto platicando, así que poco a poco entraron en confianza.
“En 2018 nos conocimos por redes sociales, yo vivía en Tijuana, fue a recogerme y de ahí nos fuimos a Los Cabos, trabajamos un tiempo ahí, yo estaba en una empresa de limpieza y luego nos vinimos a Mazatlán”, explica.
Emprendiendo en tiempos difíciles
En 2020 cuando inició la pandemia la pareja decidió iniciar su emprendimiento juntos en una esquina de la Avenida Genaro Estrada en Pradera Dorada, con poca mercancía, pero muchas ganas de salir adelante, nació la Frutería “Sofía”.
“Pusimos el negocio aquí frente al Oxxo, comenzamos con una javita de cada cosa de poquito vendíamos. Estaba crítica la cosa, no había trabajo y con el negocio sacábamos para comer”, dice Julián.
Sofía aprendió rápido sobre el negocio, con las enseñanzas de Julián han logrado tener un emprendimiento estable que les permite darle sustento a su hijo.
“Me siento a gusto aquí en Mazatlán yo no me había dedicado nunca al comercio, él me enseñó y aquí estoy echándole ganas al negocio que nos ha permitido mantenernos, nosotros los cuidamos para que no se nos vaya para abajo”, asegura.
En casi seis años la Frutería “Sofía” ha prosperado, los clientes son fieles y van pidiendo lo que necesitan, hoy en el negocio también se venden huevos y camarones, además de las frutas de temporada que le gustan a la gente.
“Gracias a Dios nos ha ido bien. El negocio no lo descuidamos, hay que tener mucha paciencia y dedicarle tiempo si no estás pendiente de la verdura se te pudre. Mucha gente pone negocios de este tipo, pero no les pega porque piensan que está fácil, pero pueden tener mucha pérdida”, asegura.

Frescura y calidad para la comunidad de Pradera Dorada
Julián y Sofía viven cerca de Pradera Dorada, en Lomas del Ébano, tienen un cuarto frío para conservar la fruta en buen estado y sus proveedores les traen la mejor mercancía directamente desde el campo de Sinaloa y Jalisco.
Otros productos se surten en la Yarda de Mazatlán para que el negocio tenga siempre mercancía suficiente para satisfacer la demanda de la comunidad que les consume habitualmente.
“Aquí hay siempre lo más básico el tomate, cebolla, plátano, papa, pepino para el ceviche y el camarón que también vendemos, también el aguacate que es lo principal para la carne asada que les gusta a los mazatlecos”, dice Julián.
La pareja señala que el año pasado las ventas bajaron mucho y este año va comenzando más o menos bien para el negocio, saben que deben continuar cuidando su negocio para mantenerse a flote.
“A quienes van a empezar un negocio les diría que cuiden mucho la inversión que no se gasten el ‘puntero’ y las ganancias deben aprender a administrarlas bien”, recomienda.

La Frutería “Sofía” está ubicada en la esquina de Genaro Estrada y Progreso, justo afuera de la unidad deportiva de Pradera Dorada.
Sofía y Julián trabajan de 7:00 am a 6:00 pm de lunes a viernes y los sábados hasta las 4:00 pm, los domingos trabajan en el tianguis de la colonia Juárez donde también venden frutas y verduras.
El viaje de Julián y Sofía, desde un amor que floreció en las redes sociales hasta convertirse en emprendedores exitosos, es un testimonio de resiliencia y trabajo en equipo.
Su Frutería 'Sofía' ha logrado proveer a la comunidad de Pradera Dorada con productos frescos y de calidad, ganándose la confianza de los clientes.
A pesar de los desafíos que enfrentan, su dedicación y aprendizaje continuo les permiten adaptarse y crecer.
Su historia inspira a otros emprendedores a creer en sus sueños y a cuidar de sus inversiones, mostrando que, con esfuerzo y perseverancia, es posible construir un futuro mejor.









