Con la venta de camarón fresco en Mazatlán, Blanca y Sergio son ejemplo de esfuerzo y superación en el sector Urías
Más de 30 años como comerciantes de camarón en su negocio “El Chubetillo” han permitido que el matrimonio salga adelante e inicie un nuevo emprendimiento donde atienden con gusto a la comunidad del sector Urías del puerto


Blanca Rosales Carrillo nació en la comunidad del Walamo, al sur de Mazatlán, un pueblo donde la zafra de camarón es una de las principales actividades económicas que sostiene a una buena parte de la población del lugar.
Su padre fue pescador y de él aprendió desde pequeña a trabajar en la venta del camarón que pescaba en los esteros de la zona, llevando a ofrecer el producto a “Las Changueras”, en el centro de Mazatlán.
En su juventud Blanca empezó a trabajar en el puerto, consiguió un empleo cuidando niños en una casa del centro, trabajaba con una amiga de su comunidad con quien se acompañaba.
Blanca recuerda que la primera vez que fue al Carnaval de Mazatlán tenía 17 años. Con su amiga fue a “Las jarras” en la zona de Olas Altas donde se hacían los bailes.
Ahí conoció a Sergio Tostado, un joven de Urías que la sacó a bailar y al finalizar la noche le ofreció acompañarla a su casa, le pidió su teléfono y una semana después la invitó a salir de nuevo.
“A la semana me habló por teléfono que me quería invitar a salir, quería ir a dar la vuelta y al cine, fuimos al cine Gaviotas en la Zona Dorada. Él me dijo que se quedó enamorado de mí y me pidió que fuera su novia, me dijo que lo pensara y cuando me volvió a hablar le dije que sí”, recuerda sonriente.

Amor y trabajo: la historia de un matrimonio emprendedor
A los tres meses Sergio le pidió a Blanca matrimonio, los jóvenes decidieron formar una familia y empezaron a vivir en casa de los papás de Sergio en Urías.
Blanca dejó de trabajar en la casa donde cuidaba niños y mientras Sergio trabajaba en una pizzería, ella decidió dedicarse al trabajo que sabía hacer desde niña: la venta de camarón.
“Empecé vendiendo camarón por las calles caminando mientras él trabajaba, yo me llevaba a mis hijos a vender por todas las calles de Urías y así creció la familia con apoyo de él y mío, los dos trabajábamos mucho”, dice orgullosa.
Cuando la familia creció los jóvenes decidieron mudarse a una vivienda por el rumbo de “La parcela” en Urías, donde estuvieron algunos años, hasta que la mamá de Sergio falleció y su papá les pidió regresar a su casa para acompañarlo.
Silvestre Tostado “El Chubete”, papá de Sergio, era muy conocido en el sector, fue miembro del Ejido de Urías y fue emprendedor durante gran parte de su vida.
Camarón fresco “El Chubetillo” un negocio entrañable en Urías
Cuando regresaron a su casa, en la calle Tráfico, “El Chubete” le propuso a Blanca que dejara de vender camarón por las calles y pusiera una mesita para ofrecer el producto afuera de la vivienda.
“Al principio me desesperaba porque estaba acostumbrada a vender el camarón más rápido y aquí tenía que esperar a que vinieran los clientes, fue lento, pero ya después la gente me ubicaba y me conocían por mi suegro, empezó a venir la clientela y ya nos quedamos con el negocio establecido del camarón”, explica.

Así nació el negocio de camarón fresco “El Chubetillo” como conocen a Sergio por su papá.
Los hijos del matrimonio crecieron y la familia se mantuvo de la venta de camarón y del sueldo de Sergio, hasta que lo liquidaron de la empresa donde trabajaba y decidió invertir en mercancía para convertir el negocio también en una tienda de abarrotes.
“En ese entonces se cerró una tienda que había en la esquina que tenía muchos años, así la gente empezó a pedirnos cosas que se les ofrecían para no cruzar la carretera así empezamos a meter otros productos”, recuerda.
El hijo mayor del matrimonio les sugirió poner una tienda en forma, para que Sergio pudiera quedarse en casa trabajando con Blanca, que atendía la venta de camarón y así nació este segundo emprendimiento hace 10 años.
Con el paso del tiempo, además del camarón que siguen trayendo de la zona del Walamo, Sergio y Blanca añadieron el camarón de granja para tener venta todo el año y no solo por temporadas.
También venden medallón de atún, pescado molido y camarón seco, productos que van a buscar clientes de todo Mazatlán y muchos que van de paso a otros municipios e incluso turistas de otros estados.
Transformando desafíos en oportunidades
Con la venta de camarón fresco y su tienda de abarrotes el matrimonio ha dado sustento a su familia, sus hijos hoy son profesionistas independientes y orgullosos del ejemplo de trabajo arduo y superación que les han dado sus padres. 
A través de su perseverancia y dedicación, Blanca y Sergio no solo han construido un negocio próspero, sino que también han sembrado en sus hijos los valores de esfuerzo y superación.
Su historia es un testimonio de cómo la unión familiar y el trabajo en equipo es un ejemplo a seguir para quienes buscan mejorar su situación.
La comunidad de Urías, al igual que su propia familia, continúa prosperando gracias a personas como ellos, que demuestran que, con pasión y compromiso, los sueños pueden hacerse realidad.














