¿Conoces el platillo de onigiris? El emprendimiento Yamagiri nace con creatividad desde Portalegre en Culiacán
Yamagiri es un proyecto en pareja que combina cocina japonesa y anime, llevando onigiris artesanales y té a los parques de Culiacán


Culiacán, Sinaloa .- A veces los proyectos más bonitos nacen de algo sencillo: darse cuenta de que se te da bien la cocina y querer compartirlo con otros.
Eso fue lo que ocurrió con Alan Jared Terrazas Peña y María Fernanda Ramírez Tostado, vecinos del sector Cedros, quienes transformaron su talento culinario y su gusto por el anime en Yamagiri, un emprendimiento de onigiris —triángulos de arroz rellenos— que hoy conquistan paladares en Culiacán.
“Descubrimos que somos buenos para la cocina y queríamos hacer algo con eso”, cuenta Alan.
“Como a los dos nos gusta mucho el anime, vimos Kimetsu no Yaiba y un personaje principal hacía onigiri. Entonces empezamos a probar, y después de varios intentos salió la base de la receta”.
El inicio fue sencillo y sin grandes planes. Los primeros onigiris se vendieron en el trabajo de Alan, con el objetivo de medir la aceptación y ajustar precios.
“Mi esposa me dijo: ‘¿por qué no los vendes?’ Así empezamos, pero luego decidimos llevarlos a la calle", menciona.
De un día para otro nos pusimos con cajas de cartón y una mesa, y empezamos así”, recuerda riéndose.
Hoy, Yamagiri se instala los sábados y domingos de 12:30 a 18:00 horas, en el parque ubicado entre el boulevard Conquistadores y la calle López de Armendáriz, en el fraccionamiento La Conquista, donde la curiosidad culichi ha sido su mejor aliada: las personas se acercan, preguntan, prueban los sabores y regresan por más.

Sabor japonés en Culiacán
Su menú ofrece seis variedades de onigiri: pollo, res, surimi, atún, camarón y salmón, acompañados de soya, chipotle, mayonesa y chilito en polvo. Para complementar la experiencia, también preparan té artesanal. Los precios van de 50 pesos para los sabores estándar, 55 pesos para camarón y 65 pesos para salmón.
Al principio era un reto ver cómo reaccionaría la gente, porque muchos creían que era sushi”, comparte Alan.
A ello se sumó otro desafío importante: mantener la frescura de los ingredientes y cumplir con las medidas de salubridad, un aspecto en el que Fernanda ha puesto especial atención.
El nombre del emprendimiento también guarda un significado especial. “‘Yama’ en japonés significa montaña y ‘onigiri’ es el triángulo de arroz; de ahí viene Yamagiri”, explica Alan, reflejando el cuidado que han puesto en cada detalle del proyecto.

Más allá de la comida, Yamagiri es un esfuerzo construido en pareja. Alan y Fernanda llevan más de 12 años juntos y recientemente celebraron dos años de matrimonio, casi al mismo tiempo que nació su emprendimiento.
Prácticamente nació el emprendimiento junto con nuestro matrimonio”, dice Alan.
Para quienes deseen conocer más sobre sabores, ingredientes y el proceso de elaboración del té artesanal, pueden seguirlos en Instagram como @yamagiri1, donde comparten novedades del proyecto.
Cada onigiri que venden es un pedacito de su historia, de su pasión por la cocina y de su deseo de ofrecer experiencias diferentes y auténticas en Culiacán.

Los productos que venden en Yamagiri
- Onigiri de pollo
- Onigiri de res
- Onigiri de surimi
- Onigiri de atún
- Onigiri de camarón
- Onigiri de salmón
- Té artesanal













