Maxim Naumov, el patinador que rindió homenaje a sus padres fallecidos al debutar en los Juegos Olímpicos de Invierno
En su debut en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026, el joven patinador estadounidense Maxim Naumov rindió un emotivo homenaje a sus padres, quienes fallecieron en un trágico accidente y lo inspiraron en el mundo del patinaje


Un momento conmovedor marcó los Juegos Olímpicos de Invierno 2026, cuando el patinador artístico estadounidense Maxim Naumov aprovechó su debut para rendir homenaje a sus padres, quienes fallecieron en un accidente aéreo el año pasado.
Al terminar su rutina en Milano-Cortina, Maxim Naumov mostró una fotografía de él de niño junto a sus pares, Vadim Naumov y Evgenia Shiskova, sus padres y dos leyendas del patinaje de Rusia, quienes fueron campeones mundiales de parejas en 1994.
Ambos fallecieron trágicamente en enero de 2025, cuando el avión de American Airlines DC en el que viajaban se estrelló con un helicóptero del ejército sobre el Río Potomac. 67 personas murieron en el accidente, incluidos los padres de Maxim.
Tres días antes del accidente, el joven patinador había enorgullecido a sus padres al obtener el tercer lugar en los Campeonatos Nacionales de Estados Unidos. Y es que Vadim y Evgenia son quienes lo introdujeron en este deporte, siendo una influencia clave en su carrera.

Una inspiración en su carrera
Nuamov recuerda que una de las últimas conversaciones que tuvo con sus padres fue sobre lo que necesitaba para llegar a los Juegos Olímpicos de Invierno, un sueño que finalmente se hizo realidad, y él no ha dudado en agradecerles con su emotivo homenaje.
"Me han inspirado desde el primer día, desde que pisamos el hielo juntos", expresó Naumov al mostrar la vieja fotografía donde sus padres lo acompañan en su experiencia de pisar el hielo por primera vez.
“No es necesariamente pensar en ellos específicamente, sino su presencia. Sentir su presencia”, dijo el joven patinador. “Con cada deslizamiento y paso que daba en el hielo, no podía evitar sentir su apoyo, casi como una pieza de ajedrez en un tablero de ajedrez”.

Su debut en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán fue memorable. Cuando las últimas notas del Nocturno No. 20 de Frédéric Chopin resonaban en la arena, la multitud se puso de pie y Naimov se deslizó hasta detenerse de rodillas y miró al cielo, diciéndole a sus padres que todo esto era por ellos.
Su puntuación de 85.65 le bastó para pasar el programa corto, por lo que Naumov tendrá otra oportunidad de actuar en patinaje libre masculino el próximo viernes por la noche, y él está decidido a darlo todo sobre el hielo en honor a la memoria de sus padres.
"Quería salir y simplemente dar mi corazón. Dejarlo todo ahí. No tener arrepentimientos. Y eso es exactamente lo que sentí", expresó el patinador de 24 años.

Tras el fallecimiento de sus padres, Maxim Naumov se hizo cargo de la Academia Juvenil del Club de Patinaje de Boston, fundada por sus padres.
Las enseñanzas de sus padres y el valor que le infundieron para seguir sus sueños hoy impulsan a Naumov a no darse por vencido y mantener el legado de su familia.










