Las cinco familias más ricas de Nuevo León que controlan imperios empresariales en México
El estado de Nuevo León es cuna de dinastías que dominan sectores como el cemento, el acero, la cerveza y la energía; conoce quiénes son, cómo construyeron su poder y por qué sus fortunas siguen creciendo


Nuevo León se ha consolidado como uno de los motores económicos más importantes de México. Su alto nivel de industrialización y su vocación empresarial han permitido que, desde hace décadas, el estado sea cuna de algunas de las familias más ricas e influyentes del país, cuyos negocios trascienden fronteras.
A lo largo del tiempo, estas dinastías empresariales han logrado no solo acumular grandes fortunas, sino también diversificar sus inversiones, adaptarse a los cambios del mercado y mantener un papel clave en el desarrollo económico, social y urbano de Monterrey y su zona metropolitana.
1. Familia Garza Sada
Hablar del empresariado regiomontano es imposible sin mencionar a la familia Garza Sada. Su legado está profundamente ligado al desarrollo industrial y educativo de México.
Fueron impulsores del Grupo ALFA, un conglomerado con presencia en sectores como:
- Alimentos.
- Energía.
- Petroquímica.
- Telecomunicaciones.
Además de ser fundadores del Tecnológico de Monterrey, una de las instituciones educativas más importantes de América Latina.
La figura de Eugenio Garza Sada, sigue siendo un referente del empresariado nacional. A pesar del paso de las décadas, la familia ha sabido mantener vigentes sus empresas y ampliar su impacto tanto a nivel nacional como internacional.

2. Familia Zambrano
La familia Zambrano es sinónimo de cemento y expansión global. Desde Monterrey, construyeron CEMEX, una de las cementeras más grandes del mundo, con operaciones en más de 50 países y presencia en mercados estratégicos de América, Europa y Asia.
Bajo el liderazgo de Lorenzo Zambrano, la empresa alcanzó una dimensión internacional sin precedentes para una firma mexicana. Hoy, otros miembros de la familia continúan al frente del negocio, consolidando su posición como uno de los grupos industriales más poderosos del país.

3. Familia Fernández
Los Fernández levantaron un imperio cervecero a través de Grupo Cuauhtémoc Moctezuma, que más tarde fue adquirido por Heineken. Aunque la empresa pasó a manos extranjeras, la familia conserva una influencia relevante dentro del sector y ha extendido sus inversiones a áreas como bienes raíces, medios de comunicación y bebidas.
Su participación ha sido clave en el desarrollo urbano de Monterrey, con proyectos comerciales y residenciales que han transformado zonas estratégicas de la ciudad.

4. Familia Clariond
La familia Clariond ha tenido una presencia constante en la industria pesada y en la vida pública del país. Fueron protagonistas en el desarrollo de empresas como IMSA, posteriormente adquirida por Ternium, uno de los gigantes del acero en México.
Además del ámbito empresarial, algunos de sus integrantes han ocupado cargos relevantes en el sector público, lo que refuerza su influencia en la vida económica y política del país. Su capacidad para mantenerse activos en distintos sectores los coloca entre los grandes conglomerados industriales.

5. Familia Villarreal
Con un perfil más discreto, la familia Villarreal ha construido una fortuna sólida a través de negocios en transporte, manufactura y alimentos. Son propietarios de Villacero, una de las principales productoras y distribuidoras de acero en México.
Aunque menos mediáticos, manejan operaciones de gran escala y mantienen alianzas estratégicas con empresas nacionales e internacionales, lo que les permite seguir creciendo en mercados altamente competitivos.
Estas cinco familias no solo concentran algunas de las mayores fortunas de Nuevo León, sino que representan el rostro del poder económico regiomontano. Su historia, marcada por visión empresarial y adaptación constante, confirma por qué Monterrey sigue siendo uno de los centros industriales más influyentes de México.











