Logo

Barbajanes es la pizzería del Centro de Culiacán donde las historias se sirven junto con la pizza

Detrás de Barbajanes está la historia de Eduardo Félix Pérez, un psicólogo que encontró en la hospitalidad su verdadera vocación. Entre pizzas de masa madre, libros para niños y clientes que ya son amigos, este pequeño restaurante del centro se ha convertido en un lugar donde comer también significa compartir, ayudar y volver a empezar.

10 marzo, 2026
Barbajanes es una pizzería que se ubica en el Centro de Culiacán, en Hidalgo 390, a donde los clientes salen con la barriga llena y el corazón contento. Fotos: Lino Ceballos.
Barbajanes es una pizzería que se ubica en el Centro de Culiacán, en Hidalgo 390, a donde los clientes salen con la barriga llena y el corazón contento. Fotos: Lino Ceballos.

En pleno Centro de Culiacán hay un lugar donde el tiempo parece ir un poco más despacio.

Las mesas no son iguales. Las sillas tampoco. Las paredes están llenas de cosas curiosas. Hay juegos de mesa, música suave y conversaciones que se quedan un rato largo.

Y en medio de todo, ahí en la calle Miguel Hidalgo 390, siempre está Eduardo Félix Pérez. Tiene 42 años, barba cerrada, sonrisa fácil y una forma muy natural de hablar con la gente que llega.

Suscribirme Newsletter

“Yo no me considero cocinero”, dice mientras acomoda una mesa. “Yo soy restaurantero. Si me toca cocinar, cocino. Pero lo que más me gusta es recibir a la gente, platicar con ellos”, confiesa para Tus Buenas Noticias.

Así nació Barbajanes, una pizzería diferente en la ciudad, donde cada cliente tiene nombre y donde una comida puede convertirse en una historia.

Eduardo estudió psicología en Guadalajara. Regresó a Culiacán con la idea de ejercer su carrera, pero la vida lo llevó por otro camino.

“Mi familia siempre se dedicó al comercio. Y a mí siempre me gustó esa idea”, cuenta.


Antes de Barbajanes probó varios proyectos. “Este debe ser como el octavo emprendimiento que he tenido”, dice entre risas. “Pero es el que más he disfrutado. El que me gustaría que se quedara”, confiesa.

El restaurante abrió en 2018, casi como un experimento. En un pequeño espacio prestado arriba del local actual, comenzaron a hacer pizzas de masa madre cuando todavía casi nadie en la ciudad hablaba de ese tipo de preparación.

“En ese tiempo no era común. Queríamos hacer algo diferente”, recuerda. Y el nombre también lo era. “Barbaján es alguien medio tosco, sin filtros, fuera de lo ordinario”, explica. “Y la idea era justo eso: hacer algo distinto”.



Impacto de la pandemia en Barbajanes y la resiliencia de su fundador

Eduardo Félix,
Eduardo Félix, "El Barbaján", es un restaurantero que sirve cada pizza con un poco de su historia de vida y resiliencia.

Al principio todo parecía ir muy bien. En solo dos años el proyecto creció hasta tener cuatro sucursales en la ciudad: Centro, Montebello, Tres Ríos y Las Quintas.

Pero entonces llegó la pandemia. “Perdí tres sucursales”, dice con calma. Las deudas crecieron. Los ingresos desaparecieron. Y la vida personal también se sacudió. “Fue una época muy dura”, admite. Se separó. El negocio apenas sobrevivía. Y el dinero ya no alcanzaba ni para pagar un departamento.

Entonces tomó una decisión difícil: convertir el restaurante en su casa. “Aquí donde estamos sentados… aquí vivía”, cuenta señalando el patio del lugar. Ahí puso su cama, ahí dormía.

En ese tiempo su hijo tenía cinco años. Una noche Eduardo tuvo que explicarle que ya no vivirían en el departamento. “Le dije: ‘Vamos a hacer algo diferente, ahora vamos a dormir aquí’”. El niño miró alrededor. No había paredes, solo el patio, el cielo y un pequeño abanico para el calor.

Eduardo recuerda que no durmió esa noche. “Estuve pendiente de que no le diera calor”.

Pero en la mañana ocurrió algo que no esperaba. Su hijo lo despertó. “Papi, ¿y si ya no volvemos al departamento?”. Eduardo lo miró sorprendido. “¿Por qué?”. Y el niño respondió: “Porque aquí se ven las estrellas”. Eduardo hace una pausa cuando recuerda ese momento. “Ahí lloré”, dice.

En esos años difíciles, cada peso contaba. Cuando juntaba dinero, tenía que decidir qué hacer. “Llegaba alguien y me decía: te vendo tres sillas, te vendo cuatro mesas”. Entonces pensaba. “¿Rento un cuarto o invierto en el negocio?”.

Eligió el restaurante. Por eso hoy ninguna silla es igual a otra. “Nada se compró en paquete”, dice sonriendo. “Todo fue de oportunidad”.

Durante un año durmió en una cama dentro del local. Después la cambió por una hamaca.

“Fue un año y medio durmiendo aquí todas las noches”. Pero poco a poco Barbajanes volvió a levantarse. Después de todo lo que vivió, Eduardo cambió su forma de ver el negocio.

Antes quería crecer rápido. “Como una carrera de 100 metros”. Ahora lo ve diferente. “Esto es un maratón”, explica.

Ya no quiere abrir muchas sucursales. Prefiere construir algo que dure.

“Mi ilusión es que un niño diga: ‘Mi papá me llevaba al centro a una pizzería con un gordo barbón’”, dice entre risas. Para él, ese es el verdadero éxito.



Un menú de pizzas diferente para todos los gustos

Una pizza para todos los gustos. Las pizzas son elaboradas con productos de calidad. Foto: Lino Ceballos.
Una pizza para todos los gustos. Las pizzas son elaboradas con productos de calidad. Foto: Lino Ceballos.

La cocina también refleja esa filosofía. En Barbajanes se trabaja con masa madre y con ingredientes de temporada.

Hay pizzas tradicionales, pero también combinaciones poco comunes.

De birria, de buche, de marlín cuando es temporada y hasta de langosta cuando llega fresca de la costa.

“A mí me gusta mucho jugar con los sabores”, dice Eduardo. Dulce con picante, ácido con dulce, contrastes que sorprenden.

Además, elaboran sus propias mermeladas y salsas para acompañar las pizzas. “Si vienes en diferentes épocas del año, la misma pizza puede saber diferente”, indica.

Iniciativas comunitarias de Barbajanes: Pizza por libro y más

A la entrada de Barbajanes, se encuentra un contenedor con prendas de vestir, de donde las personas pueden llevar si necesitan, o donar una, para alguien más. Foto: Lino Ceballos.
A la entrada de Barbajanes, se encuentra un contenedor con prendas de vestir, de donde las personas pueden llevar si necesitan, o donar una, para alguien más. Foto: Lino Ceballos.

Pero Barbajanes no es solo un restaurante, también es un pequeño espacio comunitario.

Eduardo promueve la lectura con una dinámica sencilla, se llama “Pizza por libro”.

Los niños entre 6 y 12 años pueden leer cualquier libro durante un mes y recibir una pizza gratis.

“Llevamos más de 250 niños que han leído un libro”, cuenta con orgullo.


Para él, eso también es parte del negocio, y recuerda una frase que le gusta repetir. “Henry Ford decía que un negocio que solo produce dinero es un mal negocio, necesita producir comunidad”.

En 2024 Barbajanes volvió a enfrentar un momento crítico. Las cuentas no cuadraban, Eduardo anunció que cerraría, pero entonces ocurrió algo inesperado.

Los clientes comenzaron a escribirle. “Oye, ahora nos toca a nosotros apoyarte”. Uno de ellos propuso una idea: un “pizzatón”. La gente compraría pizzas por adelantado y las recogería días después.

Eduardo pensó que vendería unas cien. Vendieron casi cuatrocientas.

“Fue gente que confió en nosotros”, dice.


Todavía guarda todas las comandas. “Cada vez que las veo recuerdo que no estoy solo”.

Hoy Barbajanes también organiza talleres para niños, apoya causas sociales y tiene un contenedor afuera donde la gente puede dejar ropa para quienes la necesiten.

“Nosotros no vamos a juzgar quién la ocupa”, explica.

Para Eduardo, todo se resume en una idea: crear comunidad. “Es la única forma de salir adelante”, dice.

Y mientras habla, un cliente entra por la puerta. Eduardo se levanta para recibirlo. No dice “mesa tres” ni “mesa cinco”, dice su nombre.

Porque en este pequeño rincón del Centro de Culiacán, Barbajanes no es solo una pizzería. Es un lugar donde la gente llega a comer… y termina sintiéndose en casa. Y como dice el propio Eduardo, “Un restaurante no se llena de clientes. Se llena de historias.

1 / 27
Imagen 1
2 / 27
Imagen 2
3 / 27
Imagen 3
4 / 27
Imagen 4
5 / 27
Imagen 5
6 / 27
Imagen 6
7 / 27
Imagen 7
8 / 27
Imagen 8
9 / 27
Imagen 9
10 / 27
Imagen 10
11 / 27
Imagen 11
12 / 27
Imagen 12
13 / 27
Imagen 13
14 / 27
Imagen 14
15 / 27
Imagen 15
16 / 27
Imagen 16
17 / 27
Imagen 17
18 / 27
Imagen 18
19 / 27
Imagen 19
20 / 27
Imagen 20
21 / 27
Imagen 21
22 / 27
Imagen 22
23 / 27
Imagen 23
24 / 27
Imagen 24
25 / 27
Imagen 25
26 / 27
Imagen 26
27 / 27
Imagen 27

Enlaces patrocinados
×
Boletín Tus Buenas Noticias